Mujeres obligadas a tener sexo durante 12 horas sin descanso. Prostíbulos camuflados entre pisos de alquiler. Amenazas religiosas, deudas inasumibles o embarazos indeseados. Todo con tal de que escapar parezca una misión imposible. El pasado mes de abril, la Policía Nacional desarticuló dos redes de trata instaladas en distintos puntos de Madrid: una en Tetuán y la otra, en Ciudad Lineal. En esta última, de hecho, era una adolescente de 15 años quien ejercía de recepcionista, llegando a atender hasta a 100 clienes diarios por llamada telefónica.

Como resultado de ambas operaciones se han detenido a once personas acusadas de delitos de trata, blanqueo de capitales y organización criminal. Las pesquisas comenzaron en octubre del año pasado, cuando los agentes recibieron la denuncia de una de sus víctimas. La mujer explicó que había sido engatusada para viajar desde su país de origen y, luego, obligada a prostituirse o tener sexo sin protección, siempre a gusto del cliente. Para retenerlas y evitar que escaparan las coaccionaban con santería, amenazas con ritos oscuros y supuestos maleficios, provenientes de esta religión afrocaribeña.

En muchos casos, podían ser explotadas sexualmente durante 12 horas sin descanso. Aunque las dos redes desmanteladas son independientes entre sí y con distintos cabecillas, en ambos casos estaba prohibido abandonar los pisos. No fue hasta el pasado mes de abril que los agentes lograron entrar en los domicilios y liberaron a cuatro víctimas.