La Fiscalía de Málaga acusa a cinco personas por formar parte de una red radicada en la capital malagueña, aunque con ramificaciones en otros países, que supuestamente se dedicaba a la explotación sexual de mujeres migrantes a las que trasladaban a España a cambio de grandes cantidades de dinero.

Según las conclusiones iniciales del fiscal, desde 2010, los procesados formaban una organización, liderada por una de las acusadas, que tenía ramificaciones en otras provincias españolas y en países como Nigeria, de donde procedían la mayoría de las mujeres, Marruecos, Dinamarca y Alemania.

Cada uno de los supuestos miembros, señala la acusación pública en su escrito inicial, al que ha tenido acceso Europa Press, tenía presuntamente una función en esta red, que se encargaba del traslado, alojamiento y régimen de trabajo de las mujeres “con evidente ánimo de lucro”.

Pago de 35.000 euros y ritual vudú

En esta causa se relatan los actos supuestamente realizados por los acusados respecto a dos víctimas, mujeres nigerianas a las que, conociendo “su situación de extrema necesidad y precariedad económica”, convencieron para que vinieran a España a trabajar como peluqueras, aunque en realidad serían explotadas sexualmente.