Más de un centenar de personas migrantes en situación irregular fueron presuntamente utilizadas por una red asentada en la comarca del Cinca Medio que les cobraba por gestionar empadronamientos en viviendas donde ni vivían ni podían hacerlo. La Guardia Civil ha detenido a dos personas e investiga a otras tres por delitos contra los derechos de los ciudadanos extranjeros, estafa y pertenencia a grupo criminal.
La investigación arrancó el pasado febrero tras detectarse un aumento inusual de empadronamientos de ciudadanos extranjeros en dos inmuebles de una localidad de la comarca. Las pesquisas revelaron que una de las viviendas carecía de las mínimas condiciones para ser habitada: no tenía tejado, contaba con puertas y ventanas tapiadas y carecía de suministro de agua y electricidad. A pesar de ello, llegó a acumular hasta 57 personas empadronadas.
Según la Guardia Civil, los migrantes eran trasladados desde distintos puntos de España hasta el municipio para completar el trámite administrativo. Después, abandonaban la localidad y no volvían a ser vistos en ella. Los investigadores sostienen que el objetivo era obtener un empadronamiento a cambio de dinero, un documento fundamental para iniciar determinados procedimientos administrativos.










