EXPANSI�N se sube a la moto del renacer de la emblem�tica marca brit�nica, ahora bajo el paraguas de TVS. Circuito y carretera, nada al azar. Su precio una de las sorpresas para ser una apuesta en el segmento pr�mium.La nueva Norton Manx R no es simplemente el modelo que inaugura una nueva generaci�n de producto, es la carta de presentaci�n de una compa��a que ha pasado de estar al borde del abismo a convertirse en una de las apuestas industriales m�s ambiciosas del motociclismo europeo. "Una visi�n carism�tica de nuestro futuro", aseguraba Richard Arnold, su CEO.Cinco a�os despu�s de que TVS Motor adquiriera Norton tras su colapso financiero, la hist�rica firma brit�nica empieza a mostrar el resultado de una inversi�n superior a los 200 millones de libras destinada a reconstruir la marca desde sus cimientos. Nueva f�brica en Solihull, nuevos equipos de ingenier�a, nueva estrategia global y, sobre todo, una nueva identidad visual llamada a definir el futuro de Norton durante la pr�xima d�cada.Gerry McGovern y Simon Skinner.Detr�s de esa transformaci�n se encuentra una figura de enorme peso dentro del dise�o brit�nico: Gerry McGovern, responsable de la revoluci�n est�tica de Jaguar Land Rover y asesor estrat�gico en esta nueva etapa. Junto al equipo liderado por Simon Skinner, Norton ha abandonado el recurso f�cil de la nostalgia para construir un lenguaje visual propio, moderno y reconocible.La Manx R es el mejor ejemplo. Basta una mirada para entender el mensaje. Superficies limpias, vol�menes tensos, integraci�n casi obsesiva de cada componente y una sensaci�n de precisi�n que recuerda m�s a un objeto de dise�o industrial que a una motocicleta convencional. El nivel de detalle es llamativo: apenas hay elementos superfluos, los conductos aerodin�micos est�n perfectamente integrados y la torniller�a pr�cticamente desaparece de la vista. Todo parece dise�ado para cumplir una funci�n concreta."La armon�a necesaria entre dise�o e ingenier�a para permitir la ejecuci�n de la estrategia de dise�o se plasma en la integraci�n. Una funci�n no puede dominar a la otra; deben avanzar juntas", explica Simon Skinner, jefe de Dise�o de Norton Motorcycles. El resultado es una moto que no intenta parecer brit�nica por tradici�n, sino por sofisticaci�n.Tecnolog�a para respaldar el discursoLa buena noticia para Norton es que bajo esa cuidada carrocer�a tambi�n hay argumentos s�lidos.La Manx R utiliza un nuevo chasis de aluminio desarrollado espec�ficamente para esta plataforma y un basculante igualmente realizado en aluminio mecanizado. El motor es un bicil�ndrico en paralelo de 1.200 cc tambi�n completamente nuevo, capaz de entregar 209 CV a 11.500 rpm y 130 Nm a 9.000 rpm, cifras que la sit�an de lleno en el territorio de las grandes deportivas europeas.El peso declarado en seco arranca en 204 kilos, una cifra competitiva para una moto de esta cilindrada y potencia. A ello contribuye un importante trabajo de compactaci�n mec�nica y centralizaci�n de masas.La electr�nica tambi�n da un salto evidente respecto a cualquier Norton anterior. Dispone de plataforma inercial de seis ejes, modos de conducci�n, control de tracci�n sensible a la inclinaci�n, ABS en curva, 'antiwheelie', 'quickshifter' bidireccional y una completa instrumentaci�n TFT conectada.Las suspensiones corren a cargo de �hlins en las versiones superiores, mientras que el equipo de frenos recurre a pinzas Brembo de especificaci�n deportiva, nada menos que las Hypure, acompa�adas por componentes de primer nivel en toda la moto.La gama se articula adem�s en varias versiones con un posicionamiento muy diferenciado:Manx R: 23.250 euros.Manx R Apex: 29.750 euros, a�ade suspensiones electr�nicas y llantas OZ.Manx R Signature: 43.750 euros, la versi�n probada, con carrocer�a completa de fibra de carbono y el m�ximo nivel de equipamiento.Manx R First Edition: producci�n exclusiva y precio bajo pedido.Precisamente ah� aparece uno de los factores m�s sorprendentes del proyecto. En un mercado donde las motos pr�mium superan con facilidad los 30.000 euros, la Manx R de acceso resulta notablemente m�s competitiva de lo esperado. Una decisi�n estrat�gica que podr�a facilitar el desembarco comercial de la nueva Norton en Europa.De Monteblanco a la carreteraLa probamos primero en el circuito de Monteblanco. All� destaca inmediatamente la frenada, probablemente uno de los apartados m�s logrados de la moto. Potente, precisa y muy dosificable, las Brembo Hypure funcionan, si me permite la expresi�n, de esc�ndalo, transmitiendo confianza desde las primeras vueltas. Tambi�n convence el trabajo de la electr�nica, eficaz pero poco intrusiva, y un motor que facilita las cosas gracias a un generoso par disponible desde medio r�gimen. Nada me hace presagiar que en tan solo unas vueltas, los 250 km/h queden ampliamente superados al final de recta.En un segmento donde muchas deportivas parecen cortadas por el mismo patr�n, la Manx R se atreve a defender una idea propia.Sin embargo, la Manx R deja claro desde el principio que no ha nacido para obsesionarse con el cron�metro. En los cambios r�pidos de direcci�n se muestra menos �gil que algunas de sus rivales directas y tampoco alcanza el nivel de precisi�n de las 'superbikes' m�s extremas del mercado. Si bien el trabajo de dosificaci�n en la derrapada de la rueda trasera cuando se quiere disfrutar de ella est� muy logrado y cuidado, cuando se reducen las ayudas electr�nicas exige una mayor implicaci�n f�sica por parte del piloto, algo que no es ni bueno ni malo, es solo una realidad.Donde realmente despliega todo su sentido es en carretera.Aqu� el V4 muestra su mejor cara. Siempre hay empuje disponible, la respuesta resulta progresiva y aprovechable, y la moto transmite una sensaci�n de facilidad poco habitual en una m�quina de m�s de 200 CV. El chasis filtra mejor las irregularidades que muchas de sus competidoras y la estabilidad en curvas r�pidas resulta sobresaliente. La suspensi�n electr�nica tambi�n contribuye a crear una experiencia m�s c�moda y menos exigente.No es perfecta. La protecci�n aerodin�mica resulta escasa para largos recorridos, la autonom�a queda condicionada por un dep�sito de capacidad contenida y en carreteras muy reviradas sigue apareciendo cierta sensaci�n de peso en los cambios m�s r�pidos de direcci�n.Pero precisamente ah� reside la personalidad de esta Norton. No busca convertirse en una 'superbike' del WSBK matriculable ni en la 'superbike' m�s radical del mercado. Su propuesta es distinta. Renuncia a una parte de la eficacia absoluta para ofrecer una experiencia m�s utilizable, refinada y disfrutable fuera del circuito.Y quiz� esa sea la mejor noticia para Norton. En un segmento donde muchas deportivas parecen cortadas por el mismo patr�n, la Manx R se atreve a defender una idea propia. M�s que la moto de una marca resucitada, es la primera demostraci�n de que el renacimiento va en serio.Y eso, probablemente, es lo m�s importante. Porque despu�s de a�os sobreviviendo gracias a su historia, Norton vuelve a tener algo mucho m�s valioso: futuro.