Patricia Bullrich, la jefa del bloque libertario en el Senado, no dio vueltas el jueves por la tarde cuando le tocó compartir espacio físico con Manuel Adorni, el jefe de Gabinete. Con la torta para festejar su cumpleaños 70 de por medio, aprovechó la reunión de la mesa política para mirar al ministro coordinador y reprocharle todo lo que hizo para justificar su impresionante crecimiento patrimonial. El tono fue amable y sirvió para exponer lo que sienten los miembros del elenco de Javier Milei. La jugada que ensayó el ex vocero presidencial para justificar su notable incremento de posesiones fue hablar de una inversión en bitcoins, realizada hace más de una década. Pero el argumento sólo conformó a su círculo íntimo. Porque al resto del Gabinete la explicación que dio el funcionario le pareció insuficiente, con reiteradas inconsistencias. Varios ministros sintieron que, con la entrevista que brindó, quedaron a la vista muchas contradicciones. La principal: que siempre dijo, incluso cuando tuvo que dar su informe de gestión en el Congreso el pasado 29 de abril, que en sus declaraciones juradas no hubo “ocultación” alguna. Pero mintió de manera alevosa a la luz de los hechos. Por eso no hubo muestras de respaldo público, apenas silencio. Además, perciben que mientras el jefe de Gabinete siga en su lugar, la gestión que puedan desarrollar o los anuncios que consigan protagonizar, quedarán totalmente eclipsados en la agenda pública.