SEMANA: ¿A qué le apuntó la Dian en el Marco Fiscal de Mediano Plazo 2026 que presentó el gobierno?Carlos Betancourt: El Marco Fiscal de Mediano Plazo incluye números pequeños en los supuestos macroeconómicos, los cuales coinciden con lo que han dicho muchos analistas y el propio Banco de la República, en relación con inflación (6 %), crecimiento económico (2,6 %) y tasa de cambio ($3.757 por dólar). Las proyecciones con los tributos son bastante aterrizadas ($294,2 billones en 2026). Somos realistas, pues el recaudo en 2025 creció, pero, en bruto, fue de 296 billones de pesos, equivalentes al 16 por ciento del PIB. En neto alcanzó los 270,4 billones, es decir, 14,6 por ciento del PIB.En lo que ha corrido de este año, frente al mismo periodo del año anterior, el recaudo neto creció en 10 por ciento (va en $128,4 billones), y en bruto al 9 por ciento ($138,7 billones). Quiere decir que crecemos en la recaudación, pero no estamos cumpliendo la meta, sencillamente, porque tenemos un lastre y es el que quedó luego de habernos cortado la posibilidad de tener la ley de financiamiento (fue hundida en el Congreso de la República).Reforma tributaria por $30 billones sugiere el gobierno en el Marco Fiscal de Mediano Plazo presentado por MinHaciendaSEMANA: ¿Cree que el Congreso de la República es el freno para que no tengamos un sistema tributario eficiente?C.B.: Este Gobierno, por su vocación socialdemócrata, ha intentado aplicar el criterio de más progresividad en la tributación. Con esa convicción lleva al Legislativo una propuesta en ese sentido, que no fue avalada, pese a que ellos mismos habían aprobado un presupuesto desfinanciado, con una ley de financiamiento que lo acompañaba, como lo permite la normatividad.El problema estructural de la fiscalidad colombiana es que tenemos una Constitución política garantista en lo social, pero una estructura tributaria que no soporta esos gastos. Siempre ha habido rezago. El efecto inevitable de ello es el crecimiento de la deuda. Este Gobierno ha hecho un esfuerzo por pagar mucho, pero es un problema muy grande.Los países de la Ocde tienen el 35 por ciento del PIB en tributación; nosotros, el 15 por ciento. Así es muy complicado solucionar el problema fiscal. La tributación como porcentaje del PIB tiene que aumentar y debe hacerlo con base en un replanteamiento tributario progresivo. Eso solo se logra cuando podamos conciliar y ponernos de acuerdo.Congreso de la República Foto: GUILLERMO TORRES REINAAsí debería ser la reforma tributariaSEMANA: ¿Presentarán otra reforma tributaria al nuevo Congreso o dejarán lineamientos al próximo Gobierno? ¿Qué debería incluir dicha propuesta?C.B.: Una responsabilidad de este Gobierno ha sido contribuir al ajuste fiscal, que no es solo decir que hay que recortar gasto. Se requiere manejar el financiamiento y, sobre todo, conseguir tributos. Entonces, la apuesta por una reforma tributaria presentada al nuevo Congreso es válida y está en consideración. Tendría, en lo fundamental, los mismos elementos de la ley de financiamiento que se presentó y fue hundida: un impuesto al patrimonio ambicioso y progresivo, que incluya tres o cuatro tarifas marginales en las partes más altas de esos patrimonios. Un impuesto a la renta progresivo en personas naturales con ingresos más altos, entre otrosSEMANA: Si el crecimiento es la vía más eficiente para aumentar el recaudo, ¿reduciría el impuesto a las empresas para estimular la economía?C.B.: Una regla de la tributación es que debe recargarse poco en las empresas y mucho más en las personas naturales. Este Gobierno también lo ha intentado hacer, y no se ha podido. En las compañías se tendría que dar un tratamiento diferencial a los sectores de mayor valor agregado, como la industria manufacturera, por ejemplo; y a algunas actividades que tienen ganancias extraordinarias, como las financieras. A ellas hay que pedirles una mayor contribución a la sociedad. También hay una apuesta por la disminución del gasto tributario, principalmente quitando beneficios con el IVA.SEMANA: Habla de disminuir el gasto en gabelas, pero incluyeron beneficios tributarios en los decretos de emergencia económica...C.B.: Fue un tema de alivio de deudas que ya tenían los contribuyentes. Por ejemplo, si había una obligación pendiente de 100 millones de pesos, pero 20 millones eran intereses y 5 millones eran multas, solo había que pagar el impuesto limpio: 75 millones. La gente corrió a hacerlo. Demagogia con el 4x1000SEMANA: Algunas propuestas electorales hablan de eliminar el 4 × 1.000. ¿Cree que sería viable?C.B.: El 4×1.000 es un impuesto distorsionador, pero tiene una eficiencia recaudatoria importante; por lo tanto, se puede decir de manera demagógica que se va a quitar. No obstante, en la práctica, es bastante complicado para la caja del sector público. SEMANA: La factura electrónica que le piden al usuario que reclame en establecimientos en los que le prestan un servicio se presentó como la panacea para ayudar a la fiscalización. ¿Por qué, entonces, no baja la evasión?C.B.: Hay 1,6 millones de facturadores electrónicos y en 2019 solo eran 47.000. Los documentos electrónicos validados pasaron de 48 millones en 2019 a casi 10.000 millones en 2025, con un acumulado de 25.503 millones a abril de 2026.Puedo decir que la evasión en IVA no ha disminuido tanto, pero tampoco ha aumentado. La tasa de evasión promedio en IVA es de 24,7 por ciento, en renta de personas jurídicas es de 26 por ciento y en renta de personas naturales, de 43 por ciento.Los paraísos fiscales suelen ser refugio de evasores de impuestos Foto: Getty Images/iStockphotoAnuncia nuevo sistema de gestión tributariaSEMANA: Suenan altísimas las cifras, pese a que se viene hablando de reducir la evasión desde hace décadas.C.B.: La evasión es un gran problema que avanza mucho y combatirla requiere, primero, de cultura tributaria, pero los cambios culturales son a largo plazo. También hay que avanzar en herramientas tecnológicas. De hecho, ya firmamos un contrato que dará paso al nuevo sistema de gestión tributaria. En la primera fase se van a gastar 19 billones de pesos en un remozamiento tecnológico. Este será un legado para los Gobiernos que vengan.SEMANA: ¿Qué contempla el régimen sancionatorio aprobado en el Congreso para casos graves como el del software Lucía, que, según denunció el presidente Gustavo Petro, habría sido manipulado para facilitar la evasión de impuestos y el ingreso de contrabando?C.B.: Lucía es un software para la selectividad aduanera. Es decir, para advertir qué mercancías se inspeccionan de inmediato y cuáles no. Es como un semáforo de luces: verde, naranja y rojo. Las que están en verde no se revisan; se autoriza el levante de manera rápida. Las naranjas son objeto de inspección documental. Y las rojas pasan a inspección física. Hoy en día, en un puerto o en un aeropuerto, con base en el ojo de nuestros inspectores, se decide la revisión del contenedor. Cuando ya está la declaración de importación lista, se aplica la regla de selectividad de Lucía, herramienta que se maneja en el nivel central. Sin embargo, pudo ser vulnerada, de manera que hackers o delincuentes hicieron intromisiones en el software y manipularon lo que podía pasar sin que se encendiera la advertencia. No obstante, antes de que termine el gobierno quedará el sustituto de Lucía. No puedo dar más detalle por tratarse de seguridad informática. Será un fortín de seguridad para la selectividad aduanera, con lo cual damos la solución al problema.Esperanza con recaudo en apuestas del MundialSEMANA: ¿Qué resultado hay del impuesto al consumo para apuestas en línea, que entró en el decreto de la segunda emergencia económica declarada?C.B.: El recaudo del impuesto al consumo se estará viendo, básicamente, a partir de mayo. Sirve más porque no aplica descontables, como sí lo hace el IVA. Un impuesto a todo lo que sea ludopatía me parece razonable. Se trata de impuestos pigouvianos, o sea, que imponen cargas para desincentivar lo que produce efectos dañinos. Comparativamente, si a la gente le gusta beber, que lo haga, pero que pague un impuesto alto por eso. Apuestas en línea Foto: Getty ImagesSEMANA: ¿Tiene expectativa de recaudo por apuestas en línea en el Mundial de fútbol?C.B.: Sí. Hay una gran esperanza. Es un GRR (retención bruta de ingresos, traducido del inglés). La base gravable es un poco más bajita que la que se planteó en la otra medida (la que se cayó), pero es un impuesto al consumo; entonces, no vamos a devolver los descontables. Si la gente quiere ir al Mundial o verlo y apostar, que lo haga, pero que contribuya a la sociedad.¿Le pidieron puestos en la Dian?SEMANA: ¿Por su oficina pasaron congresistas pidiendo puestos para ocupar direcciones de la Dian en zonas claves de paso de contrabando (puerto de Buenaventura), como ocurrió cuando el director fue Luis Carlos Reyes?C.B.: Afortunadamente, no, porque eso es complicado y, pues, hay que decirles que no.Los directores seccionales tienen que ser funcionarios de carrera y hay unos con gran capacidad, pero otros son casos complejos. El cambio en las seccionales no ha sido tan masivo como se hubiera querido, pero se ha dado en las que tenían mayor ruido, más problemas. Ahora, hemos buscado la colaboración de la fuerza pública para que en esos puestos estén altos oficiales de la Policía o de la Armada.SEMANA: Se ha planteado la necesidad de reformar la Dian. Desde su perspectiva, ¿cuál debería ser la primera tarea del próximo Gobierno frente a la entidad?C.B.: Hacer una reforma tributaria. Carlos Betancourt, director de la Dian, afirma que en ese edificio quedará ubicado un moderno desarrollo tecnológico para luchas contra el contrabando. Foto: Foto 1: Dian-Youtube / Foto 2: Esteban Vega-Archivo SEMANA
Dian insiste en que hay que introducir más impuestos mientras la evasión sigue en niveles críticos
“No solo es con recorte”; aumentar ingresos sería otro camino, afirma el director de la Dian, Carlos Betancourt. Habla de la hoja de ruta que proponen en el Marco Fiscal de Mediano Plazo, del recaudo a mayo, del fraude en Aduana y el nuevo régimen sancionatorio.














