El viaje a España de León XIV está revelando la fuerte determinación de este Papa, que está logrando situar en la conversación pública todos los asuntos que se había propuesto, en el terreno religioso y espiritual que le es más propio, pero también social y político. Porque, al final, todos estos ámbitos forman parte del soft power que ejerce desde su condición de líder transversal. Y todas estas facetas del papa Prevost se abordan en León XIV. Un Papa para tiempos convulsos, editado por Libros de Vanguardia. El volumen se presentó este jueves en Casa Cupra Raval, en una conversación conducida por el director adjunto de La Vanguardia, Miquel Molina, con dos de los autores, Enric Juliana y María-Paz López, periodistas de esta casa y con un pasado común de corresponsales del diario en Italia y el Vaticano.Abrió fuego en la presentación el director de La Vanguardia, Jordi Juan, para subrayar la plena actualidad del libro, no solo por el viaje del Papa, sino porque se cerró justo a tiempo de que el propio Pontífice recibiera un ejemplar. Fue el actual corresponsal en Italia, Francesco Olivo, el que se lo entregó el pasado sábado en el avión papal, en el viaje de Roma a Madrid. “Me hizo una gran sonrisa, es muy americano, muy informal en el trato, incluso admitió, a preguntas de un compañero, que echaba de menos la vida de antes”, explicó Olivo en conexión vía telemática desde Canarias, donde sigue la última etapa del viaje. También dijo que cuando hizo el ejercicio de repasar los primeros discursos de Prevost se dio cuenta de que “todo estaba ya allí”, ya sea la idea de pacificar la humanidad o sus prevenciones ante la inteligencia artificial.¿Qué tiene en mente León XIV? Para María-Paz López, hoy corresponsal en Berlín y experta en religión, “el Papa se erige en una voz moral que puede ser adoptada por muchas personas no católicas, es un referente del no a la polarización y del no a la crispación y, por edad, tiene mucho margen para continuar esa labor pedagógica”. El reto será mantener que esta voz tan personal trascienda más allá de los suyos.Enric Juliana destaca el papel actual de la Iglesia ante la falta de referentes institucionalesLos mensajes de Robert Francis Prevost, nacido en Chicago, chocan con el populismo de la Administración Trump y su visión poco humanista de la realidad. Enric Juliana, adjunto al director de La Vanguardia y responsable de la redacción de Madrid, incidió en este pulso, destacando que “se ha creado un antagonismo muy fuerte del poder de Estados Unidos hacia él”, incluso antes de ser elegido, cuando Trump difundió una imagen de sí mismo caracterizado de Papa, “como un aviso al cónclave” de cardenales sobre a quién iban a elegir. “La respuesta fue la elección de Prevost”, subrayó.Juliana constató también el papel que puede tener la Iglesia aprovechando de alguna manera la falta de referentes institucionales que lideren el debate en asuntos clave, como hizo por ejemplo Naciones Unidas con el cambio climático. “Se produce este vacío y la Iglesia católica, que tiene voluntad de universalidad, aparece en estas coordenadas como la única instancia de carácter universalista. Y no se recluyen en sí mismos, sino que tienen una posición muy proactiva”, subrayó.Miquel Molina condujo la conversación hacia distintas cuestiones que se abordan en el libro, con otros de los autores, presentes en el auditorio. Josep Playà, veterano periodista de sociedad y cultura, hoy retirado del día a día del diario, señaló que, en comparación con los viajes a España de sus antecesores, el de León XIV es menos previsible. La visita a Montserrat o la misa en la Sagrada Família entraban en el guion habitual, pero no ir a Canarias para destacar la realidad de la inmigración, o reunirse con presos en Brians o con víctimas de abusos de la Iglesia. “Es un Papa valiente”, dijo.Lee tambiénMaría-Paz López subraya que el Papa es una voz moral que puede trascender más allá de los católicosTambién incidió en ese aspecto Sergi Rodríguez López-Ros, académico, representante diplomático y colaborador del diario. “Lo que más me ha sorprendido de León es la fortaleza interior a la hora de tocar temas de actualidad”, dijo, y se mostró convencido de que hay una continuidad con Francisco y ya había esa voluntad del Papa anterior de reforzarla cuando nombró a Prevost prefecto del Dicasterio para los Obispos, que es un cargo clave. “Es un tímido que se ha profesionalizado y no tiene miedo. El misionero se pone una cruz y va delante, y él hace eso. El nombre León lo describe perfectamente”, aseguró.Enric Juliana, María-Paz López, Miquel Molina y Francesco Olivo (vía telemática), en la presentaciónMané EspinosaTambién Robert Mur, periodista de La Vanguardia , que fue corresponsal del diario en Sudamérica, habló de un cierto continuismo con el perfil de Francisco. Mur abordó la visión latinoamericana de León XIV, que se hizo como sacerdote de base en el Tercer Mundo, desarrollando una intensa labor pastoral en una zona muy pobre de Perú durante cuatro décadas antes de ser llamado al Vaticano. “No sabemos si Francisco tenía en mente que Prevost le sucediera, pero tiene un perfil continuista”, dijo, constatando que ambos habían ido a misiones antes de llegar a la Sente Sede, a diferencia de sus antecesores. “Francisco visitaba las villas en Argentina y era una persona de terreno y León fue más allá, es el primer Papa que se ha embarrado literalmente, hay fotos de él en el barro, en Perú”, recordó.Periodista especializada en información política.
Los rugidos de León XIV, por Silvia Hinojosa
El viaje a España de León XIV está revelando la fuerte determinación de este Papa, que está logrando situar en la conversación pública todos los asuntos que se había propuesto, en el terreno religioso y espiritual que le es más propio, pero también social y político. Porque, al...













