El 13 de junio de 2018 Julen Lopetegui (Asteasu, Guipúzcoa; 59 años) se encontraba en la concentración de la selección española en Krasnodar, a solo dos días del debut de la Roja en el Mundial de Rusia contra Portugal. Pero nunca llegó a estrenarse como técnico en la Copa del Mundo. El Real Madrid había anunciado unas horas antes que había contratado al técnico para la siguiente temporada y Luis Rubiales, entonces presidente de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) lo destituyó: “Lo que no podemos hacer en la RFEF es no cumplir con nuestros propios valores”, explicó. Justo ocho años más tarde, otro 13 de junio, Lopetegui se dispone a estrenarse por fin en un Mundial, a los mandos de la selección de Qatar, que juega este sábado contra Suiza en San Francisco (21.00, Dazn). Se trata de la segunda Copa del Mundo en la que participa el país, aunque es la primera en la que lo hace después de ganarse la clasificación. La otra fue en la cita que organizó en 2022. Lopetegui llegó en mayo de 2025, con el pase muy en el aire, pendiente de un difícil camino contra Irán, Omán y Emiratos.Pregunta. Después de una carrera en banquillos de Primera y de la Premier, además del de la selección española hasta Rusia 2018, ¿qué le lleva a aceptar entrenar a Qatar?Respuesta. Lo piensas y tienes dudas. Había también cosas de la Premier, pero si algo nos ha movido a mí y a mi cuerpo técnico ha sido asumir retos. Y le aseguro que no ha habido ningún reto que nos haya obligado más. Aquí, más que pensar ‘voy a hacer lo que yo siento’ es ‘¿qué puedo hacer?’. Es un ejercicio de humildad importante y un ejercicio de entrenador importante. Y con un fondo que nos movía mucho, que era clasificar por primera vez en la historia a Qatar para un Mundial, que era muy difícil cuando llegamos.P. ¿Cuál era la situación?R. Para poder jugar el play off teníamos que ganar a Irán, que es el Brasil de aquella zona. Y con solo un mes de conocimiento de los jugadores nos enfrentamos a ese partido que podía echar por tierra una idea de proyecto.P. ¿Cómo fue esa llegada tan exigida a un lugar tan desconocido?R. Para mí eso fue lo más duro. El proceso de empezar a asimilar. ¿Por qué he venido? ¿Qué hago? Y las dudas que se te generan. Lo primero es entender dónde estás, el tipo de jugador que tienes, el tipo de competición que juegan y hasta dónde puedes apretar, hasta dónde no, qué es lo que les puedes pedir, qué no. Me ha tocado regenerar mi idea futbolística a partir de los jugadores.P. Aparte de la calidad, ¿en qué son distintos sus jugadores de los que había entrenado en Europa?R. Lo primero es que hay una carencia importante en el número de alternativas. En Qatar hay solo 300.000 cataríes, y de los 300.000, que jueguen al fútbol, muy poquitos. Ese es un handicap importante. Tienes muy pocas opciones para elegir. La menor competitividad interna te genera jugadores menos competitivos. Y la propia Liga está llena de jugadores extranjeros. Hay muchos jugadores míos que no juegan en sus equipos. Tengo un futbolista de 21 años que jugó solo tres o cuatro partidos en toda la Liga.P. ¿Había mucha presión o ansiedad para clasificarse para el Mundial?R. Nada más llegar entendimos que teníamos que utilizar la palabra sueño, porque sí que había una ambición por estar en un Mundial, pero nunca se había conseguido en la historia. Un sueño es cuando intentas conseguir algo que te hace mucha ilusión, pero no se ha conseguido nunca. Y eso eliminaba un poco la palabra presión. P. Usted dirigió también en las categorías inferiores de España. ¿En Qatar participa también en el proceso de trabajo para fortalecer la base de su fútbol?R. Aspire, la academia que gestiona los equipos inferiores, ha hecho un trabajo excelente durante los últimos años. Pero es cierto que hay una carencia importante de alternativas, de número de jugadores. Sin materia prima es difícil. Emiratos ha naturalizado a un montón de futbolistas y Qatar, con un retraso de tres años, va por ese camino. Tiene el proyecto Talent, con el que han fichado a un montón de chicos que no son cataríes, pero que a partir del quinto año de presencia en la Liga de Qatar pueden tener esa nacionalidad. Eso sí que va a dar un salto importante a la selección. Pero hay que tener cuidado, sin perder la esencia de lo que supone defender a tu país.P. En su selección hay un futbolista que jugó esta temporada en la Cultural y Deportiva Leonesa. ¿Qué le aportó?R. Ha jugado siete partidos en la segunda vuelta y le ha venido muy bien. Del jugador que se fue al jugador que ha venido, podemos ver un cambio importante.P. ¿En qué se nota el cambio?R. En todo, empezando por el ritmo, la intensidad. En el fútbol a medida que avanza el nivel hay menos tiempo y menos espacio. Eso se llama ritmo. No hay tiempos muertos. Y entonces tienes que jugar más rápido, decidir más rápido. Si eres capaz de adaptarte a esa nueva realidad, vas progresando. Y si no, te comen los tiburones. Esa exigencia le costó mucho al principio y poco a poco se fue adaptando y fue jugando más. Y ahí está su evolución. No solo en los partidos, también en los entrenamientos.P. ¿Le hace especial ilusión estar por fin en un Mundial después de la experiencia frustrada con España en Rusia?R. Claro que sí. A nosotros nos hacía mucha ilusión. Es uno de los motivos por los que nos movimos.P. ¿Qué sabor le quedó de aquel episodio?R. Lo del Mundial de Rusia lo tengo amortizado totalmente a nivel emocional. A mí el fútbol y la vida me han tratado muy bien. Esos sinsabores son fruto de estar a un nivel competitivo muy alto. Son fruto del propio fútbol y de decisiones de terceros. No miro para atrás. Tuve la suerte luego de entrenar en el Real Madrid, luego la suerte de ir a un Sevilla donde conseguimos hacer historia: durante tres años logramos los mejores resultados en la Liga de la historia del club. Después en la Premier hemos tenido dos experiencias muy potentes.P. ¿Qué sensación tuvo al ver cómo fue la salida de la federación de Luis Rubiales, que le despidió hablando de valores?R. No tengo ningún sentimiento hacia él. Simplemente, que haga su camino en la vida y yo el mío. Punto final.
Julen Lopetegui: “Lo del Mundial de Rusia lo tengo amortizado a nivel emocional”
El técnico, despedido por Luis Rubiales a dos días de debutar con España en 2018, se estrena con Qatar en una Copa del Mundo












