El pacto a tres para comprar la teleco gala SFR ofrece un ejemplo para consolidar los mercados nacionales con adquisiciones conjuntas, al tiempo que muestra la fortaleza relativa de Orange en Europa y desnuda la intolerable lentitud de la burocracia comunitaria.El acuerdo del pasado domingo de tres de las grandes telecos francesas, Bouygues, Iliad y Orange, para comprar a la otra, SFR, por 23.350 millones de euros ha proporcionado al sector tecnol�gico europeo una inc�gnita y valiosas lecciones acerca de la situaci�n de la Europa corporativa.La gran inc�gnita La principal preocupaci�n de las operadoras europeas de telecos es cual ser� la postura que tomar� ante la transacci�n el �rea de Competencia de la Comisi�n Europea (CE), dirigida ahora por la espa�ola Teresa Ribera. Hay un amplio consenso entre las �lites europeas sobre el hecho de que el celo extremo de la CE ante las fusiones empresariales en las �ltimas d�cadas ha jugado en contra de los intereses a largo plazo de la UE y sus ciudadanos. Europa necesita colosos empresariales que puedan acometer las ingentes inversiones necesarias para recuperar algo de iniciativa y soberan�a estrat�gica en sectores clave como los chips, sat�lites, telecos, cloud o IA. Pero no est� nada claro a�n que la CE est� dispuesta, como dice, a flexibilizar las normas que aplica facilitando las consolidaciones. Ribera es una pol�tica y, adem�s, sus declaraciones sobre el tema de las fusiones son ambivalentes. Pero aguas abajo de Ribera hay un denso cuerpo de funcionarios que siguen empe�ados en el esquema mental del divide y vencer�s de hace tres d�cadas, en la creencia de que la existencia de sectores atomizados y con alt�sima competencia, dominados por las guerras de precios, es lo mejor para el ciudadano europeo. Ante ese panorama, este caso ser� la piedra de toque para el sector -y para la Europa corporativa en general- acerca de si de verdad se ha producido un cambio en el esp�ritu de la CE ante las autorizaciones de las fusiones y se van a facilitar para crear grupos m�s grandes. Si es cierto, muchos proyectos de consolidaci�n que aguardan en cajones se pondr�n sobre la mesa.Lecci�n uno: Comprar en manada El acuerdo es poco habitual. Orange, la l�der del sector en Francia; Bouygues, la n�mero tres; e Iliad, la cuarta, se han puesto de acuerdo para comprar a SFR, la segunda. �La raz�n? SFR pertenece al atribulado grupo Altice, del millonario Patrick Drahi, que creci� mucho con adquisiciones basadas en deuda en la �poca de los tipos de inter�s cero, pero que lo est� pasando muy mal por su abultado apalancamiento -lleg� a los 60.000 millones de euros-, hasta el punto de verse obligado a vender la joya de la corona, su operadora francesa.Pero �cual es la raz�n para comprar conjuntamente y trocear?. Es econ�mica y regulatoria. SFR es demasiado grande para que pudiera comprarla sin problemas una sola teleco y la �nica que tiene balance para hacerlo, Orange, nunca ser�a autorizada por Competencia porque ya es la l�der del mercado. Por eso, Orange es la que proporcionalmente menos cantidad de activos compra, s�lo el 27% y a�n as�, el pacto le supone pagar 5.600 millones de euros.Con el troceo, ninguno de las tres telecos compradoras eleva su cuota demasiado y como los dos m�s peque�os (Bouygues e Iliad) son los que m�s activos compran, el resultado posterior en cuanto a equilibrio de los actores del mercado, es m�s proporcionado que antes de la operaci�n.As�, Bouygues es la que m�s paga (el 42% del total) porque es la que m�s se queda: se hace con las redes fijas y m�viles, con el mayor trozo de los clientes residenciales (5,9 millones). Adem�s, se queda con todo el negocio B2B, con el que SFR da servicios a grandes cuentas y pymes. Iliad-Free -que es un poco el Digi de Francia-, se queda con el 31% de los activos: los 6 millones de la marca de bajo coste RED y otros 1,6 millones de clientes residenciales y a cambio paga el 31% del total. Y las frecuencias de SFR se reparten equitativamente entre las tres compradoras.Una de las principales ventajas de este acuerdo es que intenta preconfigurar los remedies. Es decir, las potenciales condiciones que podr�a imponer la Comisi�n Europea para aprobar la operaci�n. Porque cuando el acuerdo previo es fruto de la negociaci�n libre entre las partes, como ha ocurrido en esta ocasi�n, se reduce mucho la posibilidad de que alguna ocurrencia de la Comisi�n Europea para favorecer a los m�s peque�os desequilibre las cuentas que se han hecho cada uno de los tres compradores.Todo este argumentario tiene que ver, obviamente, con el mercado espa�ol. Con Vodafone Espa�a en manos del grupo financiero brit�nico Zegona, todo el sector piensa que, antes o despu�s, Zegona vender� su filial espa�ola y el comprador m�s probable es Telef�nica. Pero la operaci�n Telef�nica-Vodafone Espa�a es muy dif�cil, mucho m�s que la de SFR. No s�lo por la debilidad financiera relativa de Telef�nica respecto de Orange -ya que la espa�ola est� mucho m�s endeudada-sino por el rallye burs�til de Zegona desde que Telef�nica puso p�blicamente el foco en la consolidaci�n.El otro gran problema es que, despu�s de la creaci�n de Masorange el mercado espa�ol quedar�a muy concentrado si desapareciera Vodafone, con dos grandes grupos con el 90% del mercado en ingresos entre ambos y un tercero (Digi) mucho m�s peque�o, sin alcanzar el 10% aunque crezca a gran velocidad.Es obvio que si Telef�nica comprase Vodafone, deber�a desprenderse del negocio B2B de grandes empresas de Vodafone, porque la cuota actual de Telef�nica en Empresas es ya muy elevada, mucho m�s que en el segmento residencial. Y como m�nimo, tambi�n tendr�an que repartirse las frecuencias de Vodafone. Aunque el Gobierno S�nchez est� por la causa -que lo est�- no podr�a autorizar que Telef�nica sumase todo el espectro de Vodafone, lo que supondr�a que duplicase a Masorange en casi todas las bandas de frecuencias.Pero como ense�a el ejemplo franc�s, es mucho m�s f�cil negociar a priori, antes de plantear la operaci�n de compra, que una vez que se ha alcanzado el acuerdo con Vodafone, con los mercados apretando y la Comisi�n Europea con la sart�n por el mango, para obligar a Telef�nica a aceptar remedies elevados. Ni que decir tiene que la presi�n de la CE por los remedies tambi�n dar�a mucho m�s poder negociador a Orange y Digi frente a Telef�nica a la hora de fijar precios para los activos de Vodafone. El ejemplo galo muestra que la operaci�n espa�ola saldr�a m�s barata y con menos incertidumbre si adem�s de negociar con el vendedor, la parte compradora negociase previamente a tres bandas, es decir, Telef�nica, Masorange y Digi, para repartirse -no equitativamente pero s� de forma consensuada- los activos de la teleco adquirida y llegar con una pol�tica de hechos consumados y el acuerdo un�nime de todos los actores importantes ante Bruselas.Lecci�n dos: Los insoportables plazos de aprobaci�nOtro dato significativo de la operaci�n es el plazo previsto para la aprobaci�n final por parte de las administraciones, sobre todo de las que vigilan la Competencia, ya sean francesas o comunitarias, con la comisaria espa�ola Teresa Ribera al frente. Las empresas implicadas prev�n que la compra se pueda cerrar en el segundo semestre de 2027. O sea, a�o y medio a contar desde ahora. Y ya hay quien considera que ese plazo es muy ajustado y que las previsiones de las telecos francesas son optimistas. Recordemos que en la fusi�n de M�sM�vil y Orange, el acuerdo inicial (MOU) entre las partes se anunci� el 8 de marzo de 2022 y el pacto definitivo, una vez logradas las autorizaciones comunitarias y nacionales se cerr� el 26 de marzo de 2024, m�s de dos a�os despu�s. Que una operaci�n estrat�gica para la industria europea -y no s�lo en telecos- permanezca 2 a�os bajo el escrutinio comunitario de unos funcionarios a los que nadie ha elegido, y al albur de sus ocurrencias de �ltima hora, bajo la amenaza del veto, es un ejemplo que muestra hasta qu� punto la burocracia comunitaria y la sobre-regulaci�n son una de las causas del retraso relativo de la UE y de la deriva europea hacia la irrelevancia econ�mica, tecnol�gica y geopol�tica.Lecci�n tres: Orange muestra su m�sculo financiero Y el tercer aspecto destacable de la operaci�n es que muestra la fortaleza financiera de Orange, que la coloca como la otra gran teleco europea junto con Deutsche Telekom, el gigante alem�n beneficiado de su gran exposici�n al enorme mercado de EEUU. Orange cuenta desde siempre con la ventaja de estar soportada por el Estado franc�s, que es su primer accionista, con el 23%, lo que robustece su rating y abarata su deuda, aunque tambi�n supone que es el Gobierno galo el que quita y pone CEOs. Pero, adem�s, la disciplina financiera de Orange en los �ltimos a�os le ha permitido mantener un ratio deuda/ebitda saneado, de 1,8 veces ebitdaal (ebtida tras alquileres) a finales de 2025, frente a las 2,78 veces de Telef�nica, por ejemplo.Esa baja deuda permite que Orange haya contra�do en 48 horas compromisos de inversi�n por 10.000 millones de euros (4.300 millones gastados por Masorange y otros 5.600 millones para SFR) sin que la acci�n se haya despeinado. Los dos movimientos le permiten fortalecerse mucho en sus dos principales mercados ya que en el primero eliminar� un competidor, lo que se traduce autom�ticamente en mejoras del ebitda por la ca�da del robo de clientes.No es el caso del mercado espa�ol, porque la desaparici�n de un competidor ya se produjo con la fusi�n Orange-M�sM�vil completada hace dos a�os. Pero ahora Orange consolida el poder en un gran operador con cerca de 7.500 millones de ingresos y que se ha afirmado como el gran competidor del incumbente local (Telef�nica). La cotizaci�n de Orange pr�cticamente se ha duplicado desde inicios de 2025 y ahora capitaliza 47.000 millones de euros, m�s del doble que Telef�nica. Es cierto que esos 5.600 millones para SFR a�n est�n lejos de ejecutarse porque la operaci�n no se cerrar� como pronto hasta finales de 2027, pero el compromiso financiero de los 10.000 millones est� ah� y supone un impacto importante -una subida de casi el 50%- para una firma que a finales de 2025 ten�a una deuda financiera neta de 22.500 millones.