La paradoja de los tiempos de transformación que atraviesa Europa se define por la gran cantidad de fondos que se destinan a este proceso de cambio, pero, a la vez, por la enorme dependencia de la UE de Estados Unidos. Y todo eso ocurre justo en el momento en el que Washington comienza a retirar el paraguas de seguridad que protegía de forma impermeable a sus aliados desde la II Guerra Mundial. Ese punto de inflexión en la construcción de la defensa común fue el colofón final de la cumbre La IA con Nosotros, celebrada en Lille, que cerró con la mesa redonda ¿Puede Europa defenderse? IA, deeptech y las nuevas fronteras de la soberanía. El debate, organizado por la plataforma de pensamiento global del Grupo Prisa, World in Progress (WIP), analizó los riesgos que afronta Europa en pleno rearme. María R. Sahuquillo, delegada de EL PAÍS en Bruselas, planteó ese conflicto que atraviesa a los 27 países, también muy dependientes de las armas que determinarán el futuro. ¿Puede defenderse Europa con una IA extranjera? ¿Qué posibilidades aporta la IA en defensa? En la mesa se sentaban el exministro de Exteriores y ex-Alto Representante de la Unión Europea para Asuntos Exteriores, Josep Borrell; Loïc Mougeolle, CEO de Comand AI; Alexandra Paul, jefa Global de Asuntos Públicos en Pasqal; e Ignacio Martínez, director General de IndraMind, la unidad de negocio de Indra Group enfocada a soluciones para la guerra híbrida (ciberdefensa, IA, drones, ciberseguridad...). Martínez, precisamente, aportó algunas respuestas. Especialmente en los flancos que quedan por cubrir en el ámbito de la soberanía europea. La UE tiene resuelto el problema con la tecnología que le es proporcionada por terceros, pero es algo poco sostenible en el tiempo, opina Martínez. “En ciertos ámbitos ya no es posible mantener esa dependencia. La regulación es una cuestión de adaptarse. La financiación es adecuada, quizá falte más velocidad... Pero el principal cuello de botella es la falta de talento para la dimensión del desafío. Y en muchos casos, ese talento, se va a empresas estadounidenses”, advirtió.El director general de IndraMind advirtió de otro problema que deberá resolverse con nuevas inversiones, coordinación y voluntad política. “Tenemos infraestructuras civiles expuestas a ataques. Ya no hace falta un ataque con misil; basta que un dron sobrevuele un aeropuerto para que haya que cerrarlo. Pero también hay muchos procesos democráticos amenazados”, señaló. Borrell recordó que esa dependencia tecnológica planteaba hace algún tiempo un problema estrictamente económico, pero hoy también se amplía a los meandros de la seguridad. “Es una cuestión importante. Europa no es soberana en IA. A nivel de sistema operativo y de nube [servidores remotos] reposamos sobre tecnología estadounidense. Así que cuanto más la integramos en el funcionamiento de nuestras armadas, paradójicamente agravamos nuestra vulnerabilidad. Y eso es alarmante”.La autonomía estratégica, insistió Borrell, es fundamental. “Pero hoy es un asunto chino o estadounidense porque invierten mucho más. Estos avances no caen del cielo. Hay que hacer un esfuerzo adicional o seremos siempre dependientes. Tenemos la capacidad tecnológica y recursos humanos. Pero tiene que haber la voluntad política de hacerlo. Ucrania, por ejemplo, lo hizo porque lo necesitaba. Y hoy las armas que construyeron han cambiado la guerra”. Loïc Mougeolle estuvo de acuerdo y recordó que “hace unos años Ucrania pasó de soberanía cero a una industria de la defensa muy avanzada, especialmente en el campo de la robótica”. “Dan lecciones al mundo entero sobre cómo construir sistemas robotizados. Y es algo que inspira mucho y es una oportunidad para Europa, para establecer alianzas. Pero toda la información que acumulan se almacena en un sistema estadounidense. Y eso entrena su inteligencia artificial y podría ser un problema en el futuro. Es uno de los mayores riesgos que observo”, apuntó.Y eso es algo que Mougeolle cree que Europa debería desarrollar también. Las vulnerabilidades, en cambio, son distintas en las tecnologías cuánticas, recordó Alexandra Paul, que aúna aspectos de ciencias de la computación, física y matemáticas y utiliza mecánicas cuánticas para resolver problemas complejos más rápido que las computadoras clásicas. “Estamos en otro nivel de desarrollo”, apuntó. Europa tiene una oportunidad en este campo, en el que se encuentra mucho mejor colocada respecto a sus competidores. Un lugar desde el que mirar directamente a EE UU y China.
La soberanía tecnológica como condición indispensable para la seguridad de Europa
El director general de IndraMind, Ignacio Martínez, sostiene en el foro WIP dedicado a la defensa europea que la soberanía tecnológica es una condición indispensable para la seguridad del continente













