El director teatral Oscar Barney Finn atraviesa un momento de intensa actividad artística con dos propuestas en simultáneo que lograron una destacada recepción del público. Se trata de La niña sobre el altar, basada en un texto de la dramaturga irlandesa Marina Carr, y Banya, una adaptación unipersonal del clásico de Antón Chéjov protagonizada por Pablo Brunetti.
En diálogo con Canal E, el reconocido director reflexionó sobre el proceso creativo detrás de ambas obras, la respuesta de los espectadores y los desafíos de llevar al escenario textos clásicos desde una mirada contemporánea.
Dos propuestas diferentes con una misma búsqueda
Barney Finn destacó que nunca existe una certeza absoluta sobre la respuesta del público cuando se apuesta por espectáculos alejados de las fórmulas comerciales tradicionales.
"Nunca sabés cuando elegís una obra qué va a pasar con la gente, con la temática que elegís", señaló. En ese sentido, explicó que ambas producciones apelan principalmente al texto, al contenido y a una fuerte propuesta estética.












