Los clásicos lo son por su belleza artística que los hace perdurar y porque su mensaje sigue diciendo cosas en el presente, por eso las compañías de teatro adaptan una y otra vez a piezas de grandes autores. Pero este fenómeno del Abasto es especial, todos los ingredientes nombrados por separado podrían generar en el público la idea de que ese experimento no puede salir bien: La Casa de Bernarda Alba, un guión de hace casi un siglo, intérpretes hablando en un español exagerado, un drama en formato clown, música en vivo y un toque de estudio Ghibli. Sin embargo, es un éxito. La propuesta se llama “Bernarda (la de la casa)”, ya desde el título advierte que será la obra de Federico García Lorca, pero no tan textual. En esta reversión clownesca cinco actrices clowns le ponen cuerpo y voz a los deseos, tensiones y silencios que pesan sobre las mujeres. La puesta en escena incluye música en vivo, bellísimas proyecciones de dibujos hechos con arena y un absoluto minimalismo para contrastar con las maximalistas caracterizaciones de las protagonistas. Bernarda (la de la casa) El toque Ghibli lo da el personaje de Bernarda, que tiene montado sobre su cabeza una especie de doble rodete gigante sobre su cabeza, semejante a uno de los dibujos del estudio japonés de animación.
La obra de teatro del circuito off que agota sus localidades en el Abasto: una reversión inusual de un clásico
Para lograr el objetivo hay que prepararse para esperar en la larga fila. Alejada de las luces mainstream “Bernarda (la de la casa)” es un éxito con dos funciones por semana y entrada a la gorra.










