En el fútbol y en cualquier deporte, el árbitro es parte de las reglas del juego; en este caso del fútbol. Pertenece a esas reglas y su función es impartir la ley que rige el juego. El árbitro, por supuesto, es odiado porque sale el equipo B y los simpatizantes del equipo A él silvan; y cuando el que sale a la cancha es el equipo A, también sucede, le silvan los simpatizantes del equipo contrario. Pero cuando el que sale a la cancha es el árbitro todo el estadio le silva. El rechazo que produce el árbitro no es a la persona en sí, sino a la función que cumple, porque ell árbitro es el encargado de hacer cumplir la ley. Y bueno, los seres humanos no estamos tan acostumbrados a respetar las leyes. Entonces se crean esos conflictos en los que la persona del árbitro es insultada por todos. Los jugadores también sufren, tienen más responsabilidades. El que sufre en primer lugar es el arquero porque tiene que evitar que su propio equipo pueda perder; y en segundo lugar, sufren los delanteros porque tienen que hacer los goles.

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