La econom�a urgente

Polarizaci�n

Los indicadores adelantados llevan tiempo mostrando un pesimismo que parec�a augurar el peor devenir posible para la econom�a espa�ola, pero en la pr�ctica el PIB sigue creciendo de forma sostenida, sorprendiendo incluso al alzaPedro S�nchez escucha la intervenci�n de Alberto N��ez Feij�o.EFEActualizado Viernes,

junio

00:08Audio generado con IALos llaman indicadores adelantados. Son se�ales de alerta a las que inversores, empresas e instituciones prestan mucha atenci�n, ya que apuntan por d�nde ir�n los tiros los pr�ximos meses. Hist�ricamente han sido muy �tiles. De hecho, cuando ca�an bruscamente, s�lo hab�a que esperar unos meses para que lo hicieran al un�sono los mercados financieros, el crecimiento econ�mico o el empleo.Su utilidad, sin embargo, se ha puesto en cuesti�n en los �ltimos a�os. Estamos hablando de los �ndices PMI, por ejemplo, elaborados a partir de encuestas realizadas a los gestores de compras de las principales empresas de cada pa�s -tanto del sector servicios como del manufacturero-. Otro ejemplo son los �ndices de confianza de consumidores y empresas, elaborados tambi�n a partir de preguntas a personas y compa��as. Ambos llevan tiempo mostrando un pesimismo que parec�a augurar el peor devenir posible para la econom�a espa�ola, pero en la pr�ctica el PIB sigue creciendo de forma sostenida, sorprendiendo incluso al alza.Quienes han dado mucho peso a estos indicadores se han equivocado estrepitosamente en sus pron�sticos. De ah� que algunos hayan recurrido a datos alternativos, como el consumo en tiempo real con tarjeta de los clientes en el caso de las entidades financieras.�Por qu� ya no son �tiles esos farolillos rojos? La respuesta no es econ�mica, sino pol�tica y social: es la polarizaci�n. Esa que ha pedido rebajar el Papa, al que todo el hemiciclo aplaudi� sin saber muy bien por qu�.M�s all� de que el nivel de participaci�n en este tipo de encuestas ha bajado -nadie tiene tiempo para nada-, la clave est� en el sentimiento de quien responde, que curiosamente est� muy determinado por el partido que gobierne en ese momento. Si ahora respondiera a la encuesta un votante del PSOE, probablemente ser�a excesivamente optimista sobre la marcha de la econom�a y el futuro m�s inmediato, mientras que si simpatiza con alguno de los partidos de la oposici�n, se mostrar�a mucho m�s pesimista de lo que corresponde.Este fen�meno, que complica la vida a los economistas, se ha exacerbado en los �ltimos a�os a medida que iban subiendo los decibelios de la crispaci�n social. Bajarla ser�a bueno para todos, incluso para saber realmente cu�ndo dejar� de crecer Espa�a a tan buen ritmo.