En el lapso de un mes, dos periodistas fueron asesinados en zonas catalogadas por la Fundación para la Libertad de Prensa como de especial riesgo para la profesión. El Espectador habló con ocho periodistas que trabajan en estas zonas que, pese a las amenazas mantienen firme su convicción: el periodismo es crucial para la sociedad y la democracia.Ana Sofía Montes Peláez y Gustavo Montes Arias12 de junio de 2026 - 11:02 a. m.Cristian Hernando Herrera Mariño tenía 50 años y la mitad de su vida la dedicó a hacer periodismo en Cúcuta (Norte de Santander), su ciudad natal. Durante 23 años recibió amenazas de grupos armados, bandas delincuenciales y hasta de funcionarios públicos, por hacer con rigor y cuidado su trabajo de investigar las movidas del poder en ese departamento. Incluso, estuvo exiliado en Chile y se vio obligado a hacer periodismo acompañado por un robusto esquema de seguridad que resultó insuficiente. Fue asesinado el 6 de junio de 2026, cuando...Por Gustavo Montes AriasComunicador Social - Periodista, con interés en temas de política, conflicto, paz y memoria. Premio Nacional de Periodismo Escrito Universitario Orlando Sierra Hernández a mejor entrevista, 2022.Conoce másTemas recomendados:
“Nos tocó autocensurarnos”: las voces del periodismo bajo presión en Colombia
El Espectador habló con ocho periodistas de regiones calificadas por la FLIP como de especial riesgo para ejercer la profesión.













