Las Raíces (Tenerife) (EFE).- Son las ocho y media de la mañana (hora canaria) y varias decenas de migrantes están ya sentados en el espacio preparado en el centro de atención de inmigrantes Las Raíces esperando la llegada del papa y aunque la mayoría son mulsumanes, no dudan en alabar la figura de León XIV al que consideran «muy buena gente».
En varios testimonios, recogidos por EFE, los migrantes, la mayoría de ellos llegados hace un mes a distintas islas en cayucos o en otro tipo de embarcaciones precarias, confían en que esta visita papal permita visibilizar su situación y ayudar a regularizar su estancia.
Es el caso de Ismael, que llegó hace un mes en cayuco a la isla de El Hierro y su único interés es poder ir a Europa para ayudar a su familia y regresar a Gambia.
Tardó seis días en llegar a El Hierro, en un viaje que recuerda muy complicado, en el que pasó miedo y en el que ni siquiera se acuerda cuantas personas viajaban en el cayuco.
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