No es solo relato. Donde ya ha gobernado el tándem PP-Vox se nota. Antes de los últimos pactos autonómicos que han alumbrado los de Alberto Núñez Feijóo y los de Santiago Abascal (Extremadura, Aragón y Castilla y León), sus partidos ya compartieron mando en cinco comunidades autónomas entre 2022 y 2024. Además de las tres en las que ya se ha reeditado la coalición, también cogobernaron País Valencià y Región de Murcia. Igual que ahora la ultraderecha obliga al PP a pasar por el aro de la "prioridad nacional", todos aquellos Ejecutivos que conformaron —antes de su ruptura en julio de 2024— ambas formaciones estuvieron precedidos de sus correspondientes acuerdos, todos ellos marcados por el sello de Vox.PublicidadA medida que fueron pasando los meses, algunas de las medidas que incluían los pactos fueron materializándose y consolidando una etapa de pérdida de derechos especialmente significativa en campos como el de la memoria histórica, la violencia de género, el animalismo, el colectivo LGTBIQ+ o, en el País Valencià y Aragón, la defensa del catalán. Público realiza un repaso de las políticas más significativas a las que Vox empujó al PP en las comunidades autónomas en las que ya habían caminado juntos.País ValenciàEl País Valencià es uno de los territorios donde más se ha notado la mano de los de Santiago Abascal. Una de las medidas más repetidas en los gobiernos de Vox y PP aquí y allá es el torpedeo a la memoria histórica. En 2024, el País Valencià vio cómo se aprobaba una ley en ese sentido. Entre otras cuestiones, la norma evita críticas al franquismo y no diferencia entre las víctimas de los dos bandos. Es eso a lo que las dos derechas llaman "concordia". El Gobierno interpuso un recurso ante el Tribunal Constitucional y fue admitido a trámite. Además, PP y Vox permitieron que los ayuntamientos pudieran recuperar elementos con simbología franquista en sus calles que habían sido prohibidos y retirados anteriormente.En otro orden de cosas, la dupla PP-Vox también llevó a cabo un movimiento para despenalizar las pseudoterapias de conversión sexual para personas LGTBIQ+. A través de una enmienda a la reforma de la ley trans valenciana, se introdujo la posibilidad de que, siempre y cuando fuera de forma voluntaria, esté permitido que quién lo desee acceda a una de esas pseudoterapias. En el Congreso de los Diputados navega, actualmente, por la tramitación parlamentaria una ley para blindar su prohibición.En términos de violencia de género, la acción de Vox se ha expresado como una especie de gota malaya modificando paulatinamente el marco para que se impongan en el ordenamiento jurídico valenciano y en las comunicaciones institucionales términos como "violencia intrafamiliar" en lugar de violencia de género o machista. Y tiene efectos concretos. La policía local dejó en el País Valencià de recibir cursos sobre violencia de género para recibirlos sobre violencia intrafamiliar. En vivienda, el gobierno que lideró Carlos Mazón se opuso —en este caso, como en la gran mayoría de autonomías en las que gobierna el PP, aunque sea en solitario— a declarar zonas tensionadas, tal y como permite la Ley de Vivienda.PublicidadY en el caso del País Valencià se da una circunstancia específica, como en Aragón: la convivencia de las lenguas y culturas catalana y castellana. También ahí han metido baza las dos derechas. El PP, por poner un ejemplo, vetó el estudio de autores catalanes y baleares en bachillerato. Esta, eso sí, es una medida que aprobaron los populares en febrero de este año, es decir, ya con un Ejecutivo sin Vox, pero con una dependencia clara de la extrema derecha.AragónTambién en Aragón se derogó la ley de memoria como ocurrió en el País Valencià con efectos idénticos. Además, el acuerdo de gobierno —como también ocurre en el nuevo pacto alcanzado en abril de este año— introdujo medidas contra el catalán y el aragonés. Las más evidentes de las que ya se han aplicado son la eliminación de la Dirección General de Política Lingüística y de las ayudas a entidades sin ánimo de lucro dedicadas a la conservación y la defensa de las dos lenguas.También es reseñable la tijera que metieron PP y Vox, en los Presupuestos autonómicos aprobados en 2024, a partidas relacionadas con los dos campos señalados anteriormente, pero también a la ayudas para la cooperación y el desarrollo o para actividades de perfil cultural. Y la dinámica tras el último pacto entre Jorge Azcón y Alejandro Nolasco es exactamente la misma. Esta misma semana, el ultraderechista ha cancelado un convenio para financiar la cátedra de Cooperación para el Desarrollo con la Universidad de Zaragoza que, según él mismo, "ha costado 678.000 euros en siete años". La tijera, claro, es selectiva.PublicidadCastilla y LeónLos gobiernos PP y Vox prefieren poner el dinero en otros sacos, como el de los toros. Ocurre muy claramente en Castilla y León, donde la Junta no escatima en ninguna de las parcelas que tienen que ver con la tauromaquia. Un ejemplo claro es el aumento de las subvenciones a las escuelas taurinas en más de un 30%. Son datos, en este caso, de 2023. En los primeros Presupuestos que aprobaron ambas formaciones, se regó a la fiesta de los toros con más de 600.000 euros y, además, se creó un premio taurino.Cómo no, Castilla y León es un territorio en el que también se aprobó una ley de concordia para torpedear la memoria histórica. Y se da, también, otra de las obsesiones de Vox: la oposición a la Agenda 2030. La extrema derecha logró que se suprimieran las menciones a la misma en la Educación Ambiental. Como en el resto de autonomías, también se recortaron inversiones en campos como la igualdad o los sindicatos. ExtremaduraExtremadura cumple lo que podría llamarse: el 'Vox starter pack': torpedeo a la memoria histórica, reducción del dinero para ámbitos que consideran poco necesarios como la cooperación internacional, endurecimiento del discurso migratorio o apoyo a la tauromaquia. Y en ese sentido, este es un caso particularmente agudo. En las cuentas que sacaron adelante el PP y la extrema derecha en 2024, las partidas dedicadas a la tauromaquia pasaron de menos de 100.000 euros a casi 900.000.Región de MurciaEn la tierra que gobierna Fernando López Miras, la inmigración, que, fuera de toda duda, es la principal preocupación del partido que lidera con mano de hierro Santiago Abascal, es un tema sensible. Sin embargo, es cierto que para una autonomía no es sencillo aplicar lo que ahora Vox ha llamado "prioridad nacional". Hay que hacer filigranas, pero López Miras, finalmente, las hizo. Eso sí, quizá la medida más subrayable la desplegó una vez Vox ya había salido del Gobierno. Fue, también, en el marco de los Presupuestos autonómicos. La comunidad había dado una orden para comprar vivienda en la que acoger a menores migrantes. La ultraderecha amenazó con no aprobar las cuentas si esta se efectuaba y los populares recogieron cable y anularon la compra. Esa fue una demostración de la prioridad nacional antes incluso de que se acuñara el término. Tampoco hay que olvidar, con todo, la política municipal. Si se baja el foco hasta los pueblos y ciudades, se observa cómo la presión de Vox ha comportado la cancelación de varias representaciones teatrales o proyecciones cinematográficas. La lista de afectados es larga. Figuran municipios como Valdemorillo (Madrid), donde se suprimió de la programación cultural Orlando, de Virginia Woolf; o Bezana (Santander), donde se canceló la película Lightyear por una escena en la que dos mujeres aparecen dándose un beso. Pero la censura va más allá de las películas o el teatro. En 2023, por ejemplo, el Ayuntamiento de Burriana (Castellón) canceló la suscripción municipal a revistas escritas en catalán. Así lo denunció, en su día, la entidad Plataforma per la Llengua.