Le�n XIV en Barcelona"Tuve una paz incre�ble al sentir que el Santo Padre estaba rezando con nuestro rosario"EL papa, poco antes de rezar el rosario en Montserrat.EFEActualizado Jueves,

junio

18:54 Sergi Masoliver y su novia Mar�a, de la parroquia de San F�lix de Sabadell, estuvieron el martes en la vigilia en el Estadi Ol�mpic Llu�s Companys, el encuentro multitudinario del papa Le�n XIV en Barcelona. No pensaban ir al d�a siguiente al acto del papa en el monasterio de Montserrat, pero les dieron una invitaci�n de �ltima hora y pese al madrug�n y el cansancio decidieron acudir.Tras cuatro horas arrimados a la valla, a pleno sol, pas� Le�n XIV sobre un carrito de golf. "Cuando le vi tan cerca, me sub� a la valla y le alc� el rosario para que me lo bendijera, pero me pregunt� si era para �l y, claro, t� dile que no al Papa", ha dicho Sergi a Cr�nica Global.En lugar de dar el regalo a su secretario, como suele hacer, el Papa se guard� el rosario en el bolsillo y para sorpresa de Sergi, poco rato despu�s vio, en las pantallas gigantes del exterior del Monasterio, a Le�n XIV pasar las cuentas del su rosario durante el rezo. Un rosario con significado especial, ya que ha sido un regalo de su padre. "Tuve una paz incre�ble al sentir que el Santo Padre estaba rezando con nuestro rosario, nosotros tambi�n rezamos en ese momento con mucha alegr�a y mucha emoci�n, compartiendo ese maravilloso momento", ha dicho Sergi.Al finalizar el acto en Montserrat, Mar�a pens� que ser�a buena idea pedirle al papa que les devolviera el rosario, y as� tendr�an un rosario rezado por el Papa. Cuando el Papa abandonaba las instalaciones en un coche le gritaron '�Santo Padre, el rosario!'. Pero no les escuch�.Lo intentaron varias veces corriendo tras el coche. Sergi relata a Cr�nica Global el momento en el que lo consigui�: "Corr� hasta el final de las vallas, segu� corriendo a la velocidad del coche y pude tener 30 segundos de conversaci�n con �l mientras corr�a": "�Santo Padre, el rosario!".Sergi cree que Le�n XIV no entend�a qu� le estaba pidiendo. "El rosario que le he dado antes, el rosario con el que usted ha rezado", insisti� y logr� que el Papa lo sacara del bolsillo. "�T�relo, t�relo!", le grit� una �ltima vez, antes de que el objeto saliera disparado por la ventanilla."No estaba en nuestros planes, pero s� en los de Dios", remata.