La muestra “Federico Klemm. Iluminador de mitos” en el Centro Cultural Recoleta recupera la figura de uno de los personajes más singulares, provocadores e inclasificables de la cultura argentina. Artista plástico, coleccionista, performer, conductor televisivo, aficionado a la ópera, galerista y mecenas, convirtió su propia imagen en una obra en permanente construcción y dejó una huella que excede ampliamente el campo de las artes visuales.

La exhibición permite acercarse a la compleja construcción artística del creador multifacético y revisitar el legado de una figura que, entre la fascinación y la controversia, anticipó debates contemporáneos sobre identidad, performance y cultura visual. Más que una evocación nostálgica, la propuesta busca poner en diálogo su universo creativo con las sensibilidades del presente.

Itinerario de un artista

Las noventa obras están dividas en tres núcleos que abarcan la relación con Rosa, su madre, la pasión por la ópera y lo escénico. Una segunda serie está dedicada a fotomontajes digitales sobre las figuras bíblicas de Sansón y Dalila. Finalmente, es el turno del universo de telecristales donde se exploran escenas homoeróticas camufladas entre imágenes de estrellas o planetas a punto de colisionar.