El centro cultural de la Universidad de Buenos Aires renovó la semana pasada su propuesta artística con tres exposiciones que reafirman el rol de puntero láser de tendencias en artes visuales. Lux Lindner, Claudia Aranovich y Paula Hacker ocupan las salas principales de la institución con propuestas de diferentes horizontes y temporalidades, con el ímpetu en común de la originalidad y la excelencia. Siguiendo la afirmación de Rafael Cippolini para presentar las piezas de Lindner, que retorna con una muestra individual luego de 25 años al espacio que lo catapultó a la escena internacional, hoy con una retrospectiva en Lucerna, Suiza, Lux, éste artista “cien por ciento porteño”, es un “explorador de ideales poderosos… en el sentido de haber construido sistemas ideales conformados de piezas peligrosas”. Obras urgentes como filos de imprenta y luminiscencias cavernosas que hieren la meritocracia triunfal de la anodina escena contemporánea. En el entrepiso, el nuevo espacio dedicado a revisitar y reflexionar sobre la institución universitaria que cumplió hace poco 40 años de vanguardia, protagonistas y riesgos, se presenta una selección de obras de Lux Lindner que habían sido expuestas solamente en los noventa. Mientras “Armas largas II” marcan los comienzos del existencialismo geometrizante que el artista destacaría en sus trabajos futuros, con un potente dibujo en chapas correspondiente al simbolismo característico del Segundo Premio del Salón Nacional de Artes Visuales en dibujo (2021), las piezas de “Argentina 78” posan una ácida observación el clima mundialista por el creador de la Liga Argentina contra el Fútbol. La documentación en vitrinas y originales, del archivo personal del artista, más series que ahondan la identidad masculina en imágenes surrealistas, amplían el campo de tiro de quien es, de vuelta en palabras del crítico Cippolini, el gran “idealista viscoso” del arte argentino.
El Rojas vuelve a marcar el pulso de las artes visuales
Con una nueva temporada de exposiciones, el Centro Cultural Rojas de la UBA reafirma su lugar como uno de los espacios más inquietos de la escena artística argentina. El regreso de Lux Lindner al ámbito que impulsó su proyección, junto a las obras de Claudia Aranovich y Paula Hacker, compone un recorrido que atraviesa dibujo, escultura, instalación y fotografía para explorar la memoria, la naturaleza, la identidad y las tensiones del presente desde lenguajes de fuerte singularidad.







