Después de anunciar durante más de un mes que la presentación de su declaración jurada era "inminente", Manuel Adorni finalmente formalizó la documentación con la que intenta justificar el origen de una parte sustancial de su patrimonio. Lo hizo 35 días después de que estallara la crisis política y judicial que lo tiene bajo investigación por presunto enriquecimiento ilícito, y apenas horas antes del inicio del Mundial 2026, un contexto que en la Casa Rosada observaban como una oportunidad para reducir la intensidad de la cobertura mediática del caso.

La presentación realizada ante la Oficina Anticorrupción incluyó una modificación profunda de las declaraciones juradas que había presentado desde su desembarco en el gobierno de Javier Milei. Según la documentación difundida y reconstruida, el actual jefe de Gabinete incorporó activos y ahorros que no figuraban en las versiones originales de sus declaraciones patrimoniales y sostuvo que una porción significativa de su fortuna proviene de operaciones realizadas con Bitcoin entre 2014 y 2018.

El dato más impactante fue la magnitud de los fondos incorporados. Adorni informó que obtuvo ganancias por unos 513.000 dólares vinculadas a inversiones en criptomonedas y corrigió retrospectivamente la composición del patrimonio familiar desde 2020. La rectificación modificó sustancialmente el cuadro patrimonial que había exhibido hasta ahora ante los organismos de control.