Actualizado Jueves,
junio
00:06En Silicon Valley no necesita presentaci�n, pero fuera del sector tecnol�gico su nombre sigue siendo el m�s desconocido del tr�o fundador de Airbnb. Quiz� sea porque Nathan Blecharczyk (Boston, 1983) ha sido durante a�os el arquitecto silencioso de la estrategia que ha convertido una idea que parec�a descabellada —alquilar tres camas hinchables a desconocidos en un apartamento de San Francisco; as� empez� todo— en una empresa valorada en 79.000 millones de d�lares. Su nuevo enfoque gira ahora en torno a una �nica obsesi�n: los servicios, la palabra m�gica para mantener engrasada la maquinaria y, de paso, darle un m�s que necesario impulso al precio de sus acciones, estancadas desde su salida a Bolsa en el a�o 2020.Blecharczyk se sent� hace unos d�as con un grupo de medios internacionales —el diario EL MUNDO entre ellos— en su imponente sede de la citada ciudad de San Francisco para discutir el �ltimo giro de guion de la compa��a, que no es otro que incorporar alquiler de coches, recogida en aeropuertos, hoteles boutique y hasta pedidos de comida a domicilio para que cuando los inquilinos lleguen a su destino tengan la nevera llena. Para el director de estrategia de la empresa y CEO de Airbnb China, el paso no es una traici�n al concepto original, sino la consecuencia l�gica de entender c�mo se viaja hoy en d�a.Uno de los alojamientos de la plataforma."Mucho de lo que ocurre en un viaje pasa fuera del alojamiento. Por eso, al cubrir todo el ciclo del viaje, ampliamos la superficie donde podemos crear esa magia", explica. Y pone ejemplos concretos: "cuando haces el check-out de tu alojamiento y vas arrastrando la maleta por la ciudad, eso no es magia. Si llegas a casa y la nevera ya est� llena, eso s� es magia". Se refiere al acuerdo que han alcanzado con Instacart en Estados Unidos para hacer las entregas del supermercado a domicilio, o el que han firmado con Bounce para guardar equipajes en una de sus 15.000 consignas repartidas por 175 ciudades del mundo. Los convenios log�sticos no son frivolidades corporativas. Son, en opini�n del cofundador, la infraestructura invisible de la experiencia.El anuncio de Chesky se alinea con lo presentado el a�o pasado, cuando comenz� la apuesta por los servicios y experiencias en las ciudades destino. Los de los hoteles boutique es otra historia y lo que sin duda ha despertado m�s interrogantes. "S�, lo he dicho: hoteles", brome� Chesky durante su cerca de una hora de presentaci�n. Blecharczyk esboza una leve sonrisa al tocar el tema pero justificando la decisi�n de principio a fin. Lo que proponen no son s�lo hoteles, sino experiencias. "Lo que hemos aprendido con el tiempo es que incluso nuestros usuarios m�s fieles, los que adoran Airbnb, a veces necesitan un hotel", explica. "Nosotros queremos aplicar una �ptica distinta: si necesitas un hotel, podemos ayudarte, y podemos orientarte hacia los que creemos que ofrecer�n una mejor experiencia. No hablamos solamente de precios altos, tambi�n de precios bajos. Por eso no ofrecemos todos los hoteles, sino los que hemos seleccionado a mano: porque tienen una historia, porque las habitaciones son m�s singulares, porque tienen un gran ambiente en las zonas comunes y en el vest�bulo, etc�tera".Servicio de comida a trav�s del portal.Los grandes hoteles de cadena, por tanto, quedan fuera. Solo los independientes, los que han resistido la presi�n de integrarse en una gran marca y conservan su identidad, tendr�n hueco en la plataforma. "Los hoteleros independientes valoran mucho su libertad: quieren innovar, hacer algo diferente, pero es dif�cil sobrevivir y ser competitivo sin estar respaldado por una gran marca", a�ade el directivo. "Por eso les entusiasma aparecer en nuestra plataforma, que trata de contar su historia".Blecharczyk vaticina una temporada de verano muy movida en cuanto a volumen de viajes por medio mundo, aunque es consciente de la inestabilidad geopol�tica actual. El cofundador reconoce que los precios de los vuelos han subido por el encarecimiento del petr�leo, pero recuerda que Airbnb ya demostr� su resiliencia durante la �poca de la pandemia. �La gente no dej� de querer viajar, dej� de querer subirse a un avi�n. Se fue a destinos rurales, cogi� el coche, tom� el tren. Nosotros crecimos durante ese periodo�, asegura convencido. Esta vez, dice, puede ocurrir algo similar: si los vuelos son demasiado caros, la gente viajar� m�s cerca. Y para eso, su compa��a tambi�n tiene preparada una respuesta.Sobre el precio de la acci�n, un 3,5% por debajo de su valor de salida en diciembre de 2020, Blecharczyk cree que es cuesti�n de tiempo que se sit�e donde considera que le corresponde. �"Alg�n d�a se nos reconocer� haber hecho crecer de manera extraordinaria los fundamentos de la empresa", concluye.Puedes seguir a El Mundo Viajes en Facebook, X e Instagram y suscribirte a nuestra newsletter aqu�











