El proyecto activista Inside Airbnb comparte en exclusiva con Quinto Elemento Lab una radiografía del negocio de alojamientos de corta estancia en México. Los datos revelan una acumulación de hospedajes, grandes anfitriones empresariales que dominan el mercado y unas cuantas personas que controlan el negocio en localidades específicas. Se identifican, además, las colonias con mayor concentración de alquileres temporales.
Por Andrés de la Peña / Quinto Elemento Lab
Dos meses antes del silbatazo que dará inicio al Mundial de futbol, Airbnb puso en marcha su nueva jugada: incentivos de 750 dólares para convencer a personas que viven en alguna de las 16 ciudades sede en México, Canadá y Estados Unidos para que transformen su vivienda en un alojamiento temporal para goce y disfrute de los miles de aficionados que asistirán al torneo.
Aunque Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey son visibles como grandes destinos, este reportaje revela que la plataforma digital de hospedaje se ha expandido para dominar sitios turísticos de playa en el Caribe y el Pacífico, así como ciudades coloniales y pequeños municipios. Mientras se discute la regulación de Airbnb en las grandes metrópolis, el gigante turístico ha conquistado el resto del país.






