La investigación por el maltrato a un bebé de tres semanas ha vivido este jueves una nueva jornada con la declaración de los profesionales sanitarios que atendieron al menor en el Hospital Vall d’Hebron tras su ingreso. La pediatra de guardia, el cirujano pediátrico y una enfermera han coincidido ante el juez de la sección de Violencia contra la Infancia y la Adolescencia de Barcelona en que las lesiones que presentaba el niño eran de origen traumático y compatibles con una causa no accidental, aunque no han precisado qué pudo provocarlas. La sesión forma parte de tres jornadas consecutivas de declaraciones de testigos consideradas clave para el avance de la investigación y especialmente relevantes para las estrategias de defensa de los progenitores investigados.El bebé ingresó inicialmente en el Hospital de Sant Pau el pasado 16 de marzo con una fractura de fémur y un desgarro anal, lesiones compatibles con malos tratos y abusos que activaron de inmediato el protocolo de protección infantil. Por ello, se trasladó el menor al Hospital Vall d’Hebron, donde fue atendido por los tres profesionales que han comparecido este miércoles ante el juez. Dada la gravedad de las lesiones identificadas, los padres fueron detenidos como medida cautelar. El bebé presentaba fracturas en las costillas, en el fémur y hematomas por todo el cuerpo, provocadas por golpes que, según los profesionales sanitarios, “sugestivas de maltrato infantil”. Según fuentes judiciales, tanto la pediatra como el cirujano sostuvieron que “nunca habían visto unas lesiones tan graves.”Los tres profesionales realizaron además observaciones sobre la actitud de los progenitores durante el ingreso hospitalario. Según las mismas fuentes, varios de ellos subrayaron el comportamiento del padre como una persona “poco cuidadosa con el bebé”, mientras que una de las declaraciones calificó de “desubicado” el comportamiento de la madre mientras el menor permanecía ingresado.Durante las declaraciones anteriores, las amigas de la madre, enfermeras del Hospital así como ella, han señalado que la relación de la pareja atravesaba dificultades y que la acusada se quejaba con frecuencia de como el marido trataba al bebé. Hecho justificado por diversos mensajes intercambiados en grupos de WhatsApp. El niño se encuentra actualmente bajo tutela de la Generalitat y vive con una familia de acogida. La madre está en libertad desde el pasado 7 de mayo, mientras que el padre sigue en la cárcel. La abogada responsable por su defensa ha afirmado que, una vez finalice la ronda de declaraciones este viernes, solicitará la puesta en libertad del progenitor al considerar que ya no puede influir en los testigos. Este viernes está previsto que el juez escuche a familiares cercanos de ambos investigados, entre ellos los abuelos del bebé, en la última jornada de declaraciones previstas antes de que avance la causa.