Toni Muñoz 10/06/2026 15:19 Actualizado a 10/06/2026 16:42 El juez que investiga a unos padres por el presunto maltrato de su bebé de seis semanas ha iniciado la primera ronda de declaraciones de testigos. Dos enfermeras de la Vall d’Hebron, que eran compañeras de la madre investigada, han asegurado que el 9 de marzo esta confesó en un grupo de WhatsApp que quería “echar de casa” a su marido porque no trataba bien al bebé. El mensaje fue enviado una semana antes de que ambos progenitores fueran detenidos por los Mossos d’Esquadra en el hospital Vall d’Hebron, imputados por lesiones, malos tratos y agresión sexual. La mujer fue excarcelada a principios de mayo después de pasar un mes y medio en prisión. La Audiencia de Barcelona consideró que los indicios incriminatorios en su contra eran menores que los que señalaban al padre.Las dos profesionales sanitarias han mostrado el mensaje al juez, que ha ordenado transcribirlo para incorporarlo a la investigación. Sin embargo, han explicado que en ningún momento la mujer puso en alerta a sus amigas sobre episodios de malos tratos. Además, han relatado que la investigada las llamó desde prisión para preguntarles “qué dijo exactamente en esos mensajes”. La mujer no tenía acceso al móvil y todo apunta a que quería preparar su estrategia de defensa.Las amigas también cuestionaron la peregrinación por distintos hospitales que hizo el matrimonio y por qué no acudieron directamente a la Vall d’Hebron, que era el hospital donde había dado a luz y en el que trabajaba. La mujer nunca respondió.Este mensaje se suma a las búsquedas que realizó la mujer en Google y que fueron descubiertas por los investigadores de los Mossos. En ellas, la madre efectuó consultas “relacionadas con la preocupación por el estado de salud del bebé y también por el malestar que ella misma tenía respecto a su relación de pareja y a la inquietud por el hecho de que su pareja no trataba bien al bebé”. “Mi pareja le queda grande el bebé” y “mi pareja no sobrelleva al bebé”, escribió.Las amigas de la madre investigada aseguran que el matrimonio acusado de maltratar al pequeño “no iba bien”Los investigadores sospechan que los malos tratos comenzaron el 4 de marzo, cuando la mujer también subió una imagen a Google de la mejilla del menor con un hematoma. Las dos testigos han explicado que la relación entre el matrimonio investigado “no iba bien” y que ella les había comentado que el marido la trataba con menosprecio. Han relatado, además, que el embarazo —tras un proceso de fecundación in vitro— fue fruto de la insistencia de ella, mientras que el marido “no lo tenía claro”. Durante los nueve meses de gestación, han explicado que no vieron a su amiga ilusionada. “La veíamos triste y cansada”.El bebé presentaba lesiones muy graves: callos de fractura en cinco costillas, fractura del fémur, hematomas en la cara y en la mano, dos lesiones en la cabeza, hematoma en el escroto, en el pene y en los testículos, y una fisura anal de gran tamaño. Mañana declararán los médicos del hospital Vall d’Hebron que atendieron al bebé. Un forense determinó que las heridas solo podían haber sido provocadas y no respondían a una enfermedad.Lee tambiénLa trabajadora social que se entrevistó con los padres cuando el bebé ingresó en el hospital Vall d’Hebron también ha declarado ante el juez. Ha explicado que mantuvo varios encuentros con los progenitores y que, en una ocasión, se quedó a solas con la madre del niño sin que esta cambiara su versión de los hechos ni diera “ninguna explicación” sobre las lesiones que presentaba.Una vecina del matrimonio acusado ha relatado que vio a la mujer el 4 de marzo y que esta le explicó que su marido “era un manazas” y “muy brutote” con el bebé. Otra vecina se encontró con el matrimonio y vio que la mujer estaba “como una loca”, y el padre le dijo que “el niño no paraba de llorar”.Redactor de tribunales. Autor del libro 'Solo tú me tendrás' sobre el crimen de la Guardia Urbana. Ha trabajado en la Cadena SER y en RAC1. Licenciado en Periodismo (UPF) y Ciencias Políticas (UAB)