El juez de la sección de Violencia contra la Infancia y la Adolescencia de Barcelona ha tomado declaración este miércoles a dos amigas de la madre, acusada junto a su pareja de maltratar y agredir sexualmente a su bebé. Ambas enfermeras del Hospital Vall d’Hebron, como la madre, han relatado que la enfermera se “estaba planteando echar de casa” a su marido porque “no le gustaba cómo trataba” al niño. También ha declarado este miércoles una vecina de la pareja y una trabajadora social. El padre permanece en prisión provisional, mientras que la madre quedó en libertad provisional el pasado mes de mayo con medidas cautelares, después de que la investigación concluyera que no existía “ninguna información ni evidencia sobre un posible carácter agresivo o brusco de la madre”. El menor, que actualmente se encuentra bajo tutela de la Generalitat en una familia de acogida, ingresó el pasado 16 de marzo en el Hospital Vall d’Hebron de Barcelona con apenas un mes de vida. Presentaba signos de una posible agresión sexual y varias lesiones graves que le dejarán secuelas de por vida. Los hechos ocurrieron cuando la madre trabajaba como enfermera en ese mismo centro hospitalario.El 9 de marzo, una semana antes de que el bebé ingresara en el Hospital Vall d’Hebron, la madre escribió en un grupo de WhatsApp que compartía con dos compañeras de trabajo, ambas enfermeras del centro y testigos este miércoles en el juzgado—, que se estaba planteando echar de casa a su marido porque “no le gustaba cómo trataba al bebé”, según fuentes jurídicas consultadas por Efe. Aunque se quejaba de la actitud de su pareja hacia el niño, nunca llegó a hablar con ellas de malos tratos. Cuando envió ese mensaje, el menor ya presentaba lesiones de evolución.Las dos testigos han explicado que, mientras la madre permanecía detenida, las llamó para preguntarles qué había escrito exactamente en aquel mensaje, ya que los Mossos d’Esquadra habían intervenido su teléfono móvil para analizarlo.Ambas han declarado también que nunca entendieron por qué la mujer llevó al bebé a varios hospitales antes de acudir a las urgencias de Vall d’Hebron, donde ella trabajaba, aunque tampoco les dio ninguna explicación al respecto. Además, han señalado que la relación de la pareja atravesaba dificultades y que ella se quejaba con frecuencia del trato que recibía de su marido. Según su relato, la madre estaba más implicada y era más insistente en su deseo de tener un hijo, una decisión que él no compartía con la misma convicción. También han asegurado que no la vieron especialmente ilusionada ni durante el embarazo ni tras el nacimiento del bebé. “Estaba triste”, han afirmado.Este miércoles también ha declarado una vecina de la pareja y la trabajadora social de Vall d’Hebron que intervino cuando se activó el protocolo por sospecha de malos tratos ha explicado que los padres no ofrecieron ninguna explicación sobre el origen de las lesiones del niño. Al contrario, ha señalado que ambos mostraron un “creciente enfado” cuando comprobaron que los profesionales cuestionaban su versión.Durante la investigación que llevó a la puesta en libertad provisional de la madre el pasado 7 de mayo, los Mossos identificaron diversas búsquedas realizadas por ella en Google antes del ingreso hospitalario del menor. Entre ellas figuraban consultas relacionadas con el estado de salud del bebé, el deterioro de su relación de pareja y el hecho de que el padre “no trataba bien al bebé”.Las declaraciones seguirán en los próximos días. Este jueves comparecerán tres médicos y una enfermera que atendieron al bebé en Vall d’Hebron, mientras que el viernes será el turno de los padres de ambos progenitores, los abuelos del menor. El padre continúa en prisión provisional como presunto autor de las lesiones.
La madre del bebé maltratado se quejó a sus amigas sobre cómo su marido trataba al niño
La enfermera confesó en conversaciones de WhatsApp que estaba considerando “echar a su marido de la casa”








