La víctima pasó por dos centros sanitarios antes de que saltaran las alarmas en el hospital de Sant Pau
La investigación judicial para determinar qué sucedió en el maltrato a un bebé de seis semanas que llegó el miércoles de la pasada semana al Hospital Vall d’Hebron de Barcelona con lesiones severas no descarta ningún origen de las agresiones. Las pesquisas se han ampliado más allá de los padres, de 43 y 42 años, que desde el viernes pasado se encuentran en prisión provisional acusados de los delitos de maltrato habitual, lesiones muy graves y agresión sexual.
Que se haya decidido explorar cualquier vía de investigación no presupone que la acusación que recae sobre los padres quede descartada. En su declaración, los dos progenitores, una enfermera del mismo centro en el que está ingresado ahora la criatura y el empleado de una fábrica, aseguraron desconocer cómo pudieron ocurrir los hechos de los que se les acusa.
El miércoles fueron arrestados después de que el niño fuera tratado en el hospital Vall d’Hebron, centro de referencia en la atención a menores, donde llegó derivado del hospital de Sant Pau tras activarse el protocolo por maltrato. La consejera de Salud, Olga Pané, aseguró este jueves que el bebé, ingresado todavía en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI), evoluciona favorablemente, aunque esa situación no permite descartar que sea víctima de secuelas físicas y neurológicas el resto de su vida. La Fiscalía ha encargado un gran volumen de documentación para llevar a cabo su investigación, explican fuentes conocedoras de las actuaciones, por lo que es previsible que su informe se prolongue todavía en el tiempo.






