La madre, en prisión como su pareja, es enfermera, según ha explicado la consellera de Salut
El bebé de seis semanas que presuntamente ha sido víctima de agresiones y abusos por parte de sus padres sigue ingresado en la unidad de cuidados intensivos (UCI) del Hospital Vall d’Hebron, donde evoluciona de forma positiva pero probablemente tendrá secuelas de los maltratos. Así lo ha señalado este miércoles la consellera de Salut, Olga Pané en una entrevista en Catalunya Ràdio, en la que ha mostrado su sorpresa por que la madre del bebé es enfermera en el mismo hospital donde ahora está ingresada la criatura.
“Está en la UCI de neonatos, tiene seis semanas.... sobrevivirá, pero con secuelas derivadas de los maltratos”, ha dicho la consellera, que ha admitido que es un caso “tristísimo e inimaginable”. Los hechos sucedieron el miércoles pasado, cuando los padres llevaron al niño al hospital y se detectaron las agresiones. Como consecuencia, estos ingresaron en prisión preventiva y sin fianza ante el riesgo de fuga a instancias de la Fiscalía acusados de los delitos de maltrato habitual, lesiones muy graves y agresión sexual. La pareja tiene 42 y 43 años de edad.
Pané ha confesado que cuando supo que la madre era una profesional sanitaria no dio “crédito” a lo sucedido. La consellera ha defendido que “el sistema ha funcionado”, porque los médicos que atendieron al bebé detectaron el maltrato, informaron a los Mossos d’Esquadra y los padres fueron detenidos y encarcelados. El bebé se encuentra bajo la tutela de la Dirección General de Prevención y Protección a la Infancia y la Adolescencia (DGPPiA) de la Generalitat.






