¿Tienes preguntas sobre nutrición? Envíanoslas a comer@lavanguardia.es, nuestro nutricionista Aitor Sánchez resolverá todas tus dudas.¿El azúcar de la fruta engorda? (Consuelo Bosch, lectora)El azúcar como molécula, aislada y consumido de forma añadida a la alimentación convencional sí, efectivamente se relaciona con un aumento de grasa corporal y de otras complicaciones de salud.Pero tenemos que matizar y no crear malentendidos sobre específicamente, por esto que preguntas de “el azúcar de la fruta”, y es que una vez que concentramos y refinamos el azúcar, su procedencia es bastante irrelevante. Cuando ya tenemos sacarosa concentrada al 99% nos importa bien poco que sea azúcar de remolacha o azúcar de caña, lo importante es que estamos consumiendo azúcar, no el origen.Otra cosa muy diferente sería preguntarnos si el consumo de fruta, a pesar de que tenga azúcar en su composición, se relaciona con un aumento de peso y de grasa corporal. Y en ese sentido podemos estar muy seguros de que no, el consumo de fruta entera, se relaciona con una mejor salud global y con una prevención del sobrepeso y de obesidad. Esto se debe a que el efecto de un alimento en nuestra salud no lo evaluamos únicamente a partir de uno de sus componentes, no tiene sentido criminalizar la fruta porque tenga azúcar en su composición, mucho menos si el resto de sus componentes generan mejoras en la salud.Por ese motivo, en el mundo de la nutrición evaluamos los dos aspectos, desde un punto de vista químico conocemos cuáles son los ingredientes que componen los alimentos, pero luego desde un punto de vista sanitario y epidemiológico, medimos cómo impacta el consumo de los alimentos en la salud de las personas. Esto es mucho más importante.En el caso de la fruta tenemos un fantástico factor de protección de muchas enfermedades, y eso es lo que explica que promovamos su consumo desde las instituciones y desde las prioridades de salud pública. Lee tambiénComer por la noche no tiene porque engordar más Getty ImagesEn verano durante el día, con el calor tengo menos hambre y me apetece comer más por la noche, ¿esto engorda más? (Carla Álvarez)No necesariamente. Actualmente tenemos varias líneas en nutrición que están exagerando demasiado el impacto que tiene el horario dentro de nuestra alimentación, y claro que es algo a tener en cuenta, pero especialmente desde el aspecto social y de cómo adaptarlo a nuestra rutina.Esas ideas que dicen que es más importante el CUÁNDO comes que el QUÉ comes están equivocadas, del mismo modo que podríamos llevarlo al mundo de la actividad física: lo importante es qué es lo que comes y lo que entrenas, y el cuándo lo hagas pasa a un segundo plano. Por tanto, un cambio de horarios por sí solo difícilmente generará un aumento de peso, otra cosa diferente es preguntarnos qué estamos comiendo a lo largo del día en los periodos en los que hace calor, o incluso cómo ese calor afecta a nuestras elecciones dietéticas a lo largo del día.La verdadera relación que suele haber con el calor y un aumento de peso puede venir dada principalmente por dos motivos:1) Que busquemos combatir el calor con bebidas refrescantes azucaradas, helados u otros alimentos que tienen más energía de la que pensamos.2) Que la temperatura nos genere indirectamente un menor gasto calórico y una menor actividad física porque no nos apetezca salir a la calle o a hacer deporte.Vigilar esos dos motivos suele ser de mucha más utilidad en lugar de culpar por sí sola a la cena.
¿El azúcar de la fruta engorda?
El nutricionista Aitor Sánchez responde las dudas de nuestros lectores













