Durante m�s de un siglo, los falsificadores han intentado hacer lo casi imposible: pintar como Vincent van Gogh. Algunos fueron tan convincentes que enga�aron a coleccionistas, millonarios, casas de subastas y grandes expertos. Ahora, un grupo de investigadores franceses cree haber encontrado una especie de huella dactilar invisible que podr�a cambiar para siempre la caza de las falsificaciones.La t�cnica, publicada en la revista cient�fica Surface Topography: Metrology and Properties, convierte fotograf�as de alta resoluci�n de una pintura en mapas tridimensionales capaces de analizar la rugosidad microsc�pica de la superficie. El resultado es una firma fractal de las pinceladas, una especie de ADN geom�trico que cada artista deja sin darse cuenta sobre el lienzo.Los investigadores probaron el m�todo con obras atribuidas a Van Gogh y comprobaron que pod�a distinguir las aut�nticas de falsificaciones conocidas. Incluso detect� como sospechosa una famosa copia de Los labradores, mientras que Puesta de sol en Montmajour, cuya autenticidad fue objeto de debate durante d�cadas antes de ser aceptada por los expertos, encaj� perfectamente con el patr�n del pintor neerland�s.�El an�lisis fractal nos proporciona una huella digital medible de la pincelada de un artista sin necesidad de tomar muestras ni alterar la pintura. Este enfoque no sustituir� la pericia tradicional, pero la refuerza significativamente", apunta Francois Berkmans, investigador principal del estudio.Para saber m�sLa noticia llega en un momento especialmente inc�modo para el mundo del arte: nadie sabe con certeza cu�ntas falsificaciones siguen colgadas en museos, galer�as o colecciones privadas.Algunos especialistas en autenticaci�n han llegado a sugerir que entre un 10% y un 20% de las obras atribuidas a determinados grandes maestros podr�an estar mal catalogadas o ser problem�ticas. La cifra es imposible de verificar, pero ilustra hasta qu� punto la incertidumbre sigue formando parte del negocio art�stico. En el mercado privado, varios expertos han afirmado durante a�os que las obras falsas podr�an superar ampliamente a las aut�nticas de algunos autores hist�ricos.Van Gogh es uno de los casos m�s delicados. El artista solo vendi� un cuadro en vida y dej� unas 900 pinturas. Esa escasez convierte cualquier nueva aparici�n en una potencial fortuna. Cada vez que surge un supuesto Van Gogh desconocido, los expertos deben enfrentarse a una pregunta capaz de mover decenas de millones de euros: �es real o es una copia magistral?La historia est� llena de ejemplos. En 1928 apareci� una versi�n de Los labradores atribuida al pintor. Durante a�os circul� como aut�ntica hasta que posteriores investigaciones concluyeron que se trataba de una falsificaci�n. M�s recientemente, la obra Puesta de sol en Montmajour pas� d�cadas considerada falsa antes de que nuevos estudios convencieran al Van Gogh Museum de que s� hab�a salido del pincel del artista.Pero Van Gogh ni siquiera es el rey de las falsificaciones. Ese t�tulo podr�a corresponder a Pablo Picasso. El propio artista lleg� a bromear asegurando que hab�a m�s Picassos falsos que aut�nticos. Algunos expertos estiman que existen decenas de miles de obras atribuidas al malague�o cuya autenticidad genera dudas. No es extra�o: produjo m�s de 50.000 piezas entre pinturas, grabados, dibujos y cer�micas.Otro caso legendario es el de Amedeo Modigliani. En 1984, tres estudiantes italianos tallaron unas cabezas de piedra con un taladro y las arrojaron a un canal de Livorno. Cuando fueron encontradas, varios especialistas las declararon aut�nticas esculturas perdidas del artista. Los j�venes tuvieron que aparecer en televisi�n mostrando c�mo hab�an fabricado el fraude.Y luego est� Han van Meegeren, posiblemente el falsificador m�s famoso de la historia. Durante a�os enga�� a expertos de todo el mundo vendiendo supuestos cuadros in�ditos de Johannes Vermeer. Fue tan convincente que, tras la Segunda Guerra Mundial, las autoridades llegaron a acusarlo de vender patrimonio nacional a los nazis. Para salvarse tuvo que demostrar que �l mismo hab�a pintado las obras.Las cantidades en juego explican por qu� la batalla tecnol�gica se ha vuelto tan feroz. Un Van Gogh aut�ntico puede superar f�cilmente los 50 millones de euros. Un Picasso importante puede alcanzar m�s de 100 millones. Incluso las falsificaciones tienen mercado: algunas obras falsas hist�ricas, vinculadas a casos c�lebres, se han vendido por decenas o cientos de miles de euros precisamente por su valor como fraude famoso.La irrupci�n de la inteligencia artificial ya est� a�adiendo otra capa a esta guerra. Una investigaci�n reciente detect� decenas de supuestas obras de maestros como Claude Monet o Pierre-Auguste Renoir que se ofrec�an a la venta en internet y que presentaban se�ales compatibles con falsificaciones.Ahora, la nueva t�cnica basada en fractales promete algo que parec�a imposible: medir cient�ficamente el estilo de un pintor sin tocar el lienzo. Si funciona a gran escala, podr�a obligar a revisar cuadros que llevan d�cadas considerados aut�nticos y reabrir algunos de los mayores misterios del mercado art�stico.
Una nueva 'huella dactilar' de Van Gogh que puede destapar el mayor secreto del arte: cu�ntos cuadros falsos cuelgan en los museos
Durante m�s de un siglo, los falsificadores han intentado hacer lo casi imposible: pintar como Vincent van Gogh. Algunos fueron tan convincentes que enga�aron a coleccionistas,...









