El Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA) considera que la Zona de Bajas Emisiones (ZBE) de la ciudad de Málaga es un sistema discriminatorio porque multa o no en función del lugar donde esté domiciliado cada vehículo. Desde el 1 de diciembre del pasado año, las sanciones de los vehículos que circulan por la zona restringida solo se aplican a aquellos sin etiqueta que estén registrados fuera de la capital. A cambio, los que tienen sus papeles en la localidad pueden hacerlo con total libertad por las 34 calles afectadas. La sentencia del tribunal anula ahora esa excepción tumbando parte de la ordenanza de movilidad. Fuentes municipales explican que están estudiando el documento para decidir si lo recurren o no ante el Tribunal Supremo. Tienen 30 días para ello.La ZBE llegó tarde a Málaga. La ley de cambio climático de 2021 exigía a los 157 ayuntamientos de más de 50.000 habitantes poner en marcha estas áreas antes del 1 de enero de 2023 con el objetivo de limitar el paso a los vehículos más contaminantes y, así, reducir la contaminación y mejorar la calidad del aire en las urbes. Madrid y Barcelona llegaron a tiempo, pero luego arrancó un lento goteo en el que ya se incluyó la capital malagueña. Empezó a aplicarla a finales de 2024 en un área de más de 400 hectáreas tras pedir una moratoria alegando un retraso en los componentes de las cámaras que vigilan el perímetro. Es de las pocas, porque dos tercios de las que están obligadas aún no lo han hecho, según los datos del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico. El primer año, eso sí, fue casi un simulacro: la cartelería estaba instalada y el consistorio había lanzado toda la información sobre su funcionamiento, pero no había multas. Las sanciones llegaron justo un año después, en diciembre 2025. Y según los datos publicados por la Cadena SER, hasta el pasado mes de abril el ayuntamiento había puesto 14.271. La sanción es de 200 euros, 100 si se paga con rapidez. Todas esas infracciones iban dirigidas solo a coches y motos sin etiqueta ambiental que estuvieran domiciliados fuera de la capital malagueña, ya que los sí lo estuvieran quedaban exentos. Es una medida que desde el tercer año de funcionamiento en adelante se iba a extender también a quienes circularan con la etiqueta ambiental B y estuviesen registrados en Málaga. Las furgonetas se sumaban igualmente a partir del quinto año. La norma fue recurrida por el Grupo Municipal de Vox, que consideró que tiene “un afán recaudatorio” y “nada que ver con la salud de los malagueños”. En junio del año pasado presentó un contencioso administrativo contra el Ayuntamiento de Málaga, donde la formación de ultraderecha argumentaba que no había motivación económica o ambiental para impulsar la ZBE, aunque ambos casos han sido desestimados por la sala, que señala que hay un “exhaustivo y motivado” informe sobre repercusión económica y recuerda la existencia de una normativa estatal que obliga a los municipios de 50.000 habitantes a poner en marcha estas áreas para reducir las emisiones contaminantes.Libertad de empresaEl tercer argumento de Vox se centraba en la existencia de una “absoluta discriminación” entre los habitantes de la capital y los demás a circular por el perímetro restringido. Y es ahí donde el TSJA les da la razón, ya que “el requisito de la domiciliación en Málaga del vehículo para poder circular por la ciudad, aun cuando aquel carezca de etiqueta ambiental” vulnera “el principio de libertad de empresa y de unidad de mercado”, según recoge la sentencia, que deja sin efecto la parte de la ordenanza municipal de movilidad que incluye esa excepción. Eso sí, mantiene la validez jurídica del área restringida y la posibilidad de mantenerla con otras condiciones a pesar de que Vox haya subrayado en sus redes que ha conseguido “tumbar” la ZBE. El viernes ofrecerán más información en una rueda de prensa frente al consistorio.El equipo de gobierno tiene 30 días para presentar un recurso ante el Tribunal Supremo. Fuentes municipales han explicado que el Ayuntamiento está estudiando ya la decisión del tribunal para dar ese paso o no. De momento, mientras tanto, la Zona de Bajas Emisiones seguirá funcionando como desde su inicio. Más adelante tocará decidir el nuevo diseño, que podría implicar sancionar a todos los vehículos de manera independiente de su domicilio, sea o no de la ciudad de Málaga.