Tras la bendición, el coro de niños cantó con lámparas y, paulatinamente, se fueron encendiendo las diferentes partes de la fachada del Nacimiento y del resto de la Sagrada Familia.

El papa León XIV bendijo el miércoles la Torre de Jesús de la Sagrada Familia de Barcelona, la iglesia más alta del mundo, en una espectacular celebración en la que destacó el templo como signo de unidad y concordia ante los reyes y el presidente del Gobierno de España.

En el día en que se cumplen 100 años del fallecimiento de Gaudí, el pontífice, acompañado de los reyes de España, el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, y el de la Generalitat de Cataluña (región donde se encuentra Barcelona), Salvador Illa, bendijo la torre tras alzar la mirada hacia la cruz que la corona, iluminada por primera vez.

En un discurso frente a miles de feligreses en el exterior de la basílica, el pontífice calificó a Antoni Gaudí como el “arquitecto de Dios”. “Inauguramos esta torre en el centenario de la muerte del benefactor Antoni Gaudí, arquitecto de Dios”, declaró el papa.

También dedicó un recuerdo a los “que han trabajado en la construcción de esta casa de oración en la que encontrar paz y consuelo”.