El 13 de junio no es un día cualquiera. Si bien es sábado y la mayoría de gente no trabaja, en algunas localidades, entre las que destaca Ceuta, este día figura oficialmente en el calendario laboral como festivo: es el día de San Antonio de Padua, uno de los santos más venerados y queridos de la tradición española. Y más allá de la Ciudad Autónoma situada en el Estrecho de Gibraltar, son decenas los municipios que este sábado sacan al santo a la calle, montan la verbena y convierten la jornada en una celebración con siglos de historia detrás.
San Antonio de Padua nació en Lisboa en 1995 con el nombre de Fernando de Bulhôes. Es uno de los santos más milagrosos, caritativos y venerados de la iglesia católica. Murió en 1231, con apenas 36 años, y está sepultado en el santuario que lleva su nombre en Padua, Italia. Este santo cuenta con una fama popular destacada, que debe a dos roles: el de patrón de los objetos perdidos —tradición que nació cuando recuperó un libro de salmos que le habían robado a un fraile novato— y el de 'santo casamentero', que surgió siglos después cuando muchachas portuguesas le pedían novio dejando una carta a los pies de su imagen. Es a él a quien van dedicadas también todas las oraciones para encontrar objetos perdidos en todo el mundo católico.











