Viena (EuroEFE).- La crisis del encarecimiento de pisos y casas y la escasez de alojamientos asequibles es uno de los principales desafíos que afronta la Unión Europea (UE), que pide a los Estados miembros que combatan los desahucios y apliquen políticas desde la perspectiva de la vivienda como un derecho fundamental.
«El aumento de los precios de la vivienda y la falta de opciones de vivienda social y asequible han desencadenado una crisis de la vivienda en la UE», resume la situación la Agencia de derechos Fundamentales (FRA) de la Unión Europea, en su informe anual.
En ese documento se indica que el precio de la vivienda se disparó un 53,4 % y el del alquiler casi un 17 % entre los años 2015 y 2024, y señala que, si bien no hay datos comparables entre los 27 países miembros de la UE, el ‘sinhogarismo está en aumento’.
Entre los datos que la FRA está el de casi 1,3 millones personas sin hogar en 2025 en la UE o el de unos 400.000 niños que el año anterior vivían en la calle, en albergues nocturnos o en alojamientos temporales.
Los jóvenes y los grupos vulnerables










