La crisis del encarecimiento de pisos y casas y la escasez de alojamientos asequibles es uno de los principales desafíos que afronta la Unión Europea (UE), que pide a los Estados miembros que combatan los desahucios y apliquen políticas desde la perspectiva de la vivienda como un derecho fundamental.

Son las conclusiones principales del informe de la Agencia Europea de Derechos Fundamentales (FRA) en 2025.

El organismo asesor de la UE identifica el asunto como un gran desafío de la UE y exige enfocarlo como “un derecho fundamental y una piedra angular de la dignidad humana”