Guatemala empieza a posicionarse como un país estratégico para incorporarse a la cadena global de suministro de autopartes, especialmente en procesos intensivos en mano de obra y manufactura sofisticada.
De acuerdo con Enrique Font, presidente de la Junta Directiva de la Cámara de Industria de Guatemala (CIG), la industria automotriz busca mercados con resiliencia y estabilidad. “Guatemala tiene todo ese potencial para generar inversiones en autopartes”, comentó.
Aunque el país no cuenta con la capacidad de ensamblar vehículos, según estudios realizados por Invest Guatemala, podría incorporarse mediante segmentos vinculados con industrias ya instaladas en el territorio nacional.
Entre ellos figuran la fabricación de arneses, sensores y juegos de cables eléctricos; piezas plásticas, como tableros y defensas; componentes de caucho, entre ellos empaques y mangueras; así como interiores textiles, que incluyen recubrimientos, bolsas de aire y cinturones de seguridad.
Para Font, las oportunidades no se limitan a esos cuatro segmentos. “Hay componentes metálicos ligeros que usa la industria automotriz, tenería o ensamblajes eléctricos; también empaques especializados que ya cuentan con manufactura en Guatemala y se pueden ensamblar en el país”, indicó.







