La cercanía con Estados Unidos y el ingreso de más de US$1 mil 881 millones de inversión extranjera directa (IED) durante el último año son señales que el sector industrial considera favorables para Guatemala. Sin embargo, convertir esas condiciones en nuevas inversiones dependerá de la capacidad del país para resolver rezagos en infraestructura, energía, formación de talento y certeza jurídica.
Esos cuatro factores aparecen como algunos de los principales desafíos que la Cámara de Industria de Guatemala (CIG) plantea de cara al XXI Congreso Industrial, programado para el próximo 11 de septiembre en el Hotel Westin Camino Real. El encuentro reunirá a empresarios, autoridades, representantes de la academia y otros actores para discutir las transformaciones que enfrenta el sector.
El planteamiento cobra relevancia por el cambio que atraviesa el comercio internacional. Según la CIG, la reorganización de las cadenas de suministro, la aceleración tecnológica, la inteligencia artificial (IA), las necesidades energéticas y las tensiones geopolíticas están modificando las condiciones bajo las cuales las economías compiten por inversión y producción.
En ese escenario, Enrique Font, presidente de la Cámara de Industria de Guatemala, considera que el desempeño reciente de la inversión extranjera abre una oportunidad para el país.






