CIUDAD DE MÉXICO (AP) — “México campeón en desaparición”. El grito resonó en el sur de Ciudad de México, cerca del estadio Azteca donde horas más tarde comenzará el Mundial. Pero quienes lo emitían encontraban imposible acercarse al recinto porque las fuerzas de seguridad lo mantenían blindado. Las cifras oficiales hacen entender la consigna. El país tiene más de 130.000 desaparecidos. En torno a un millar de familiares de desaparecidos llegados de distintos estados del país caminaban con velas, antorchas y fotografías, a ratos con reclamos, otros en silencio.“Solo queremos que nos miren, que volteen a ver, que esto termine porque están desapareciendo muchos jóvenes”, lamentó Adriana Lozano, que viajó desde la turística ciudad de Los Cabos, en el Pacífico norte mexicano, y lleva 9 años buscando a su hijo desaparecido en Jalisco. Dicho estado, en el occidente de México, tiene como capital la ciudad de Guadalajara, una de las tres sedes mexicanas de este Mundial.

Las familias recalcaron que no tienen nada contra el Mundial, sino contra el olvido. Porque desde hace 20 años, cuando explotó la violencia vinculada a los cárteles, el problema no ha dejado de crecer. Reclaman más recursos para las búsquedas en lugar de gastar millones en un evento como el Mundial.