M�s kil�metros, m�s pa�ses, m�s selecciones, m�s minutos, m�s calor, m�s normas y m�s Trump... Son los atractivos y las amenazas del Mundial del crecimiento, el primero que se celebra en tres pa�ses, Estados Unidos, M�xico y Canad�, y con un anfitri�n que es la n�mesis de la estabilidad. El torneo es el primero concedido y dise�ado bajo la era de Gianni Infantino, una apuesta personal, por lo que su buen desarrollo es clave para la imagen del presidente de la FIFA, que en Rusia y Qatar gestion� herencias envenenadas. El torneo puede alcanzar el cenit, en todos los sentidos, o sucumbir al gigantismo.Despu�s del Mundial 2002, que compartieron Corea del Sur y Jap�n, las conclusiones de la FIFA no fueron satisfactorias acerca de un torneo compartido. Hasta ahora, jam�s volvi� a haberlo. En este caso con un pa�s m�s, algo que repetir� en 2030, con Espa�a, Portugal y Marruecos. Una forma no s�lo de repartir m�s partidos, sino de hacer pol�tica. De eso sabe bien Infantino, que se apresur� a dar a Trump el primer Premio FIFA de la Paz, como un Nobel de chocolate. Poco despu�s, inici� la guerra contra Ir�n, sin acuerdo de paz cuando arranca el torneo y con su selecci�n entre los participantes, en territorio enemigo.Los tres pa�ses que comparten esta edici�n del Mundial, adem�s, se han enfrentado a prop�sito de las guerras comerciales o las medidas contra la inmigraci�n de Trump, hecho que no es el mejor contexto para la permeabilidad de las fronteras durante el torneo. Desde numerosos foros se ha alentado el boicot de los aficionados al torneo. Esa circunstancias y el hecho de que Estados Unidos sea actor activo de un conflicto b�lico va a redoblar la seguridad en el torneo.Una semana extraEl n�mero de equipos crece hasta 48 selecciones, lo que implica una fase m�s, dieciseisavos, y una semana extra de torneo. Est� por ver la repercusi�n que puede tener para los futbolistas que lleguen a la quinta semana en la siguiente temporada. Los espa�oles est�n entre los candidatos. Existe una parte positiva para la selecci�n de Luis de la Fuente, y es el hecho de que tenga m�s tiempo para la recuperaci�n de futbolistas que llegan tras un periodo de inactividad por lesiones, como Lamine Yamal, Mikel Merino o Nico Williams. Dif�cilmente jugar�n en el debut, el 15 de junio.Estados Unidos ya organiz� un Mundial, en 1994. La Espa�a de Javier Clemente debut� en Dallas, a mediod�a, ante Corea. Empat� (2-2) bajo un sofocante calor. Las selecciones volver�n a encontrarse con temperaturas extremas, como ya ocurri� en el Mundial de Clubes el pasado verano. Todas trabajan con la hoja de ruta de dosificar los esfuerzos, hasta que la clasificaci�n lo haga imposible. La selecci�n espa�ola juega esta vez sus dos primeros partidos en Atlanta, con una media de 30 grados a las 12 del mediod�a, hora local del encuentro, ante Cabo Verde y Arabia Saud�. Dos rivales m�s habituados a temperaturas altas.Al contrario que en 1994, el estadio Mercedes-Benz tiene climatizaci�n y techo retr�ctil, utilizado en condiciones extremas. Dallas, Houston y Vancouver, tambi�n. Las condiciones en Chattanooga, donde la selecci�n tiene su cuartel general, son algo m�s benignas, aunque no es conveniente entrenarse a temperaturas muy diferentes a las que debe jugar el equipo. Ese fue un error durante el Mundial de Brasil, en el que Espa�a pas� del invierno de Curitiba, donde estaba concentrada, a jugar bajo el sol de Salvador de Bah�a. Fue goleada por Pa�ses Bajos en el debut.Para el tercer choque de la primera fase, contra Uruguay, Espa�a viajar� a Guadalajara. No se trata de la zona de M�xico con mayores temperaturas. El inconveniente, en ese caso, ser� la altitud, al situarse la ciudad a 1.566 metros sobre el nivel el mar. Ciudad de M�xico, a 2.240 metros, la supera. La altitud reduce el rendimiento de los jugadores que no est�n aclimatados, con ca�das de m�s del 20% del rendimiento en las acciones explosivas. Aunque Espa�a no vaya a ser de las m�s afectadas, al disputar sus dos primeros partidos en Atlanta, los largos desplazamientos tambi�n acumular�n cansancio en los jugadores. De norte a sur y de este a oeste, este Mundial supera los 4.000 kil�metros de distancia, algo sin precedentes.la recuperaci�n, claveLa edici�n de 2026 se sit�a, pues, al otro extremo de la de 2022, toda pr�cticamente en la ciudad de Doha. Sin desplazamientos, a una temperatura sensiblemente por encima de los 20 grados y a las pocas semanas de iniciarse la temporada, en noviembre y diciembre, el torneo ofreci� un buen nivel futbol�stico, como puso de manifiesto la final entre Argentina, campeona, y Francia. En el torneo actual, las cargas f�sicas van a ser mucho mayores, por lo que la recuperaci�n es el gran rival invisible.El Mundial va a ser, asimismo, escenario de cambios en el arbitraje destinados a dinamizar el juego, que deber� detenerse forzosamente por las pausas de hidrataci�n. Las m�s importantes tienen que ver con el castigo a las p�rdidas de tiempo. Los colegiados vigilar�n con detalle los saques de banda. Si existe una demora reiterada, aplicar�n la ley de los cinco segundos. De no cumplirse, el bal�n ser� para el equipo contrario. Algo similar, pero con m�s tiempo, se realiza ya con los saques de puerta.En este Mundial, los guardamentas tendr�n que hacerlo tambi�n en la misma banda de tiempo que en los saques de banda. Para acelerar los cambios, se otorgar�n 10 segundos. Si no, el equipo infractor jugar� en inferioridad hasta la siguiente interrupci�n del juego. El caso Prestianni ha dejado tambi�n secuelas, al entender la FIFA que el argentino se tap� la boca para insultar a Vinicius. Hacerlo puede ser castigado con tarjeta roja. Tambi�n el uso del VAR pretende mejorarse, por lo que podr�n revisar una segunda amarilla que origine una expulsi�n o un saque de esquina mal se�alado.