La implementación del Régimen Simplificado de Ganancias, bautizado por los despachos oficiales como “Inocencia Fiscal”, ha dejado de ser solo una reforma impositiva para convertirse en un foco de sospechas. Es que cada vez se suman más mileístas a los benficios fiscales que autorizó esta ley. Desde el ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger hasta el exdiputado José Luis Espert –investigado por lavado de dinero–, y el jefe de Gabinete Mabuel Adorni, tal como informó elDiarioAR.
A la lista se suman ahora el actual titular de ARCA, Andrés Vázquez, y el principal ideólogo y redactor de esta normativa, quien fue Juan Pazo, actual secretario de Planeamiento y Desarrollo Productivo.
La controversia estalló al comprobarse que el propio Pazo figura en la lista de los primeros altos funcionarios del Poder Ejecutivo en inscribirse para recibir los beneficios del sistema que él mismo diseñó, según detalla el medio Letra P.
El esquema, concebido originalmente bajo la premisa de simplificar la carga impositiva y presumir la “buena fe” de los contribuyentes, restringe severamente la capacidad de fiscalización de la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA). Al ampararse en este régimen, los funcionarios logran que el Estado asuma la carga de la prueba ante cualquier inconsistencia tributaria, limitando las auditorías por “discrepancias significativas”.










