Luego de los últimos movimientos del jefe de Gabinete Manuel Adorni, con su adhesión al Régimen Simplificado de Ganancias, el Gobierno mostró tranquilidad y actuó con normalidad. No exhibió ánimos alterados, prometió gestión y minimizó los dardos que lanzó la oposición, que reclamó la aparición de la declaración jurada del ministro coordinador y cuestionó sus movimientos contables. En Casa Rosada intentaron transmitir tranquilidad. Ante PERFIL, fuentes oficiales remarcaron que el régimen permite facilitar la declaración y que los datos puedan ser recopilados de manera fidedigna por ARCA. La adhesión habilita al funcionario a blanquear dinero no declarado. Sin embargo, desde la Jefatura de Gabinete aclararon que no habrá ningún movimiento de ese estilo. "Bettina y yo no vamos a entrar en ningún blanqueo", le expresó a su entorno, en referencia a que su esposa también ingresó al régimen, tal como se conoció en esta jornada. De todos modos, más allá de esta reacción del cuestionado funcionario, restan explicaciones por parte de la administración Milei. Fundamentalmente, falta la presentación de la declaración jurada patrimonial. En LLA dicen que está en proceso, que se dará a conocer “en breve” y creen que serviría para “calmar las aguas”. Pero sobre todo para honrar el compromiso que tanto el ex vocero presidencial como Javier Milei lanzaron hace un mes, en diversas entrevistas periodísticas.