Las acusaciones contra Donald Trump vuelven a instalar la discusión sobre los límites entre los negocios privados y la función pública. Según explicó Henrik Rehbinder, una investigación de la Oficina de Ética del Gobierno detectó miles de operaciones bursátiles vinculadas a fondos asociados al mandatario durante los primeros 45 días de su gestión.
“Trump no lo quiso hacer así, porque él patea el tablero todo y no respeta ninguna norma”, afirmó el periodista al referirse a la decisión del presidente de no desprenderse completamente del control de sus activos mediante un fideicomiso ciego tradicional.
Rehbinder señaló que las sospechas se centran en compras de acciones realizadas poco antes de anuncios presidenciales que beneficiaron a determinadas compañías. Entre los ejemplos mencionó operaciones vinculadas a Apple y Nvidia. “Con Apple hizo una compra una hora antes de él decir cuán buena era la compañía Apple y cuán buena era Tim Cook”, remarcó. También indicó que se registraron inversiones en Nvidia semanas antes de autorizaciones comerciales favorables para la empresa tecnológica.
Las dudas sobre el manejo de información privilegiada
El periodista explicó que el principal problema radica en la dificultad para demostrar legalmente cuándo existió un conflicto de interés, aunque sostuvo que las situaciones descriptas generan fuertes cuestionamientos éticos. “Lo que creíamos que eran leyes, que había que respetar, descubrimos que son normas”, sostuvo al analizar cómo Trump desafía prácticas históricas de la política estadounidense.







