No hay nada malo en invertir en bolsa. A no ser que seas presidente de Estados Unidos y que, con tus palabras y acciones trates de influir en el valor de las acciones de las compañías que tú mismo posees para así enriquecer tu patrimonio. Desde que la pasada semana salieron públicas las participaciones en las empresas Wall Street de Donald Trump, las polémicas se han acumulado en el país norteamericano. Analistas y rivales políticos acusan al presidente haber intentado en distintas ocasiones, mediante declaraciones o decisiones gubernamentales, de hacer subir el valor de los títulos de las compañías de las que es accionista. De acuerdo con algunas estimaciones, gracias al incremento de precio de los títulos, el mandatario se habría embolsado hasta 750 millones de dólares.Los datosOperaciones bursátiles compulsivasDonald Trump (o, más bienm sus asesores de inversión financieros) llevaron a cabo más de 3.700 operaciones bursátiles (compras y ventas) solo durante el primer trimestre de este año.Los datos más precisos publicados tras el desglose de las más de 100 páginas de documentos oficiales revelan lmás de 40 transacciones al día. O, si se quiere cinco operaciones cada hora, a lo largo de una jornada laborable convencional. La expresión que más circula en Washington es la de “conflicto de intereses”. Tras haber accedido a la Casa Blanca en 2025, formalmente el magnate no gestiona directamente su patrimonio, al ser incompatible con su oficio público. Pero sus hijos están al mando de su imperio financiero e inmobiliario. En cuanto a las decisiones sobre las inversiones, ni él ni el resto de sus familiares están involucrados en primera persona, sino que un comité de gestores externos invierte según ciertos parámetros y algoritmos, en base a las oportunidades y la conveniencia económica del momento... pero en nombre de Trump. La delegación estadounidense en ocasión del último viaje de Trump en China: se pueden ver Tim Cook de Apple y Elon Musk (Tesla, SpaceX) (Photo by Brendan SMIALOWSKI / AFP)BRENDAN SMIALOWSKI / AFPLa controversia está servida, porque ha ocurrido que una vez que el presidente incrementa una participación en una empresa, poco después emergen detalles que hacen sospechar que el magnate hace lo posible para favorecer estas compañías desde su puesto de poder. ¿Una coincidencia? ¿Una estrategia? Estos son los hechos que se han recopilado a continuación.Conflicto de interesesUn marco legal ambiguoEn Estados Unidos, la ley federal sobre conflictos de intereses prohíbe de forma estricta a los empleados del poder ejecutivo participar en asuntos gubernamentales que afecten directamente a sus intereses financieros personales. Por ejemplo, si un director del FBI o un secretario de Defensa compra acciones de Boeing y luego les adjudica un contrato, se enfrenta a penas de cárcel. Sin embargo, el presidente y el vicepresidente están explícitamente exentos de esta ley. La delgada línea roja reside en el hecho de la tradición política estadounidense establece que los presidentes liquiden sus activos o los coloquen en un Fideicomiso Ciego (con un gestor independiente y el presidente que no tiene ni idea de en qué empresas se está invirtiendo su dinero). Es la opción que eligieron por ejemplo George W. Bush o Bill Clinton. Pero no es una obligación legal. En este caso, la cartera de Trump opera mediante cuentas gestionadas por terceros, pero no es un fideicomiso ciego en sentido estricto. Él —y todo el mercado— puede ver perfectamente en los registros públicos qué acciones posee. Y aquí está el problema. Aunque no decida, el mandatario sabe y tal vez puede usar su posición para influir sobre el curso bursátil. Por cierto: durante su mandato ni Barack Obama ni Joe Biden invirtieron en acciones o bonos. Semiconductores e Inteligencia ArtificialNvidia y AMD y MicronTrump adquirió participaciones en los gigantes de semiconductores Nvidia y AMD a principios de enero de 2026, tal como emerge en los datos oficiales. Apenas una semana después, el 13 de enero, el Departamento de Comercio (es decir, la misma Casa Blanca) autorizó oficialmente a ambas compañías a vender ciertos modelos de chips de inteligencia artificial (de los más potentes de la gama) a clientes en China (Tencent, entre otros). La decisión reabrió un mercado multimillonario clave a estas dos firmas que el gobierno federal mantenía altamente restringido por motivos de seguridad nacional. Además, durante el último viaje oficial a Pekín, Jensen Huang, máximo directivo de Nividia, formó parte del grupo de empresarios que acompañó el magnate. En ocasión de los días previos, la compañía superó los 5,5 billones de dólares en capitalización bursátil, un hecho histórico. Es verdad que finalmente los chinos renunciaron a comprar estos chips, aún pudiendolo hacer, al preferir desarrollar los suyos. Pero aunque las acciones de Nvidia retrocedieron, la escalada bursátil que ha vivido en los mercados es de vértigo. En cuanto a Micron, firma de microprocesadores, tras comprar en seis tandas distintas acciones por medio millón de dólares, Trump llamó a la cadena Fox para anunciar a los telespectadores que se había reunido con su directivo y que “Micron era una de las empresas más brillantes de Estados Unidos”. Además, la administración republicana ha priorizado y agilizado los desembolsos y apoyos fiscales para las plantas de fabricación nacionales de Micron gracias a la Chips Act. Los títulos de la compañia se han apreciado solo este año más del 140%. Hardware e informáticaDell Los registros muestran que el presidente abrió una posición multimillonaria (de entre 1 y 5 millones de dólares) en acciones de Dell el pasado 10 de febrero. Nueve días después Trump protagonizó un acto oficial donde elogió públicamente el equipamiento y hardware de Dell. “Id fuera a comprar equipos de Dell. Son grandes”, dijo públicamente. En el mes de marzo elevó otras tres veces su participación. AeroespacialBoeingEl 10 de febrero Trump compró cinco millones de dólares en acciones del gigante de la aviación. Boeing fue una de las empresas que más se benefició del reciente y ya mencionado viaje de Donald Trump a China. Pekín afirmó que había logrado, gracias a la intermediación del magnate un pedido por 200 aparatos de gran tamaño de Boeing. No hay que olvidar que la empresa tiene un negocio importante en el sector defensa. El presupuesto récord en este ámbito, con la guerra de Irán supone un balón de oxígeno importante por parte del Gobierno. DefensaPalantir y AxonAxon Enterprise es un fabricante de los dispositivos Taser. El portafolio de propiedad de Trump registró una compra masiva de acciones de Axon por entre 1 y 5 millones de dólares el 10 de febrero. Apenas dos semanas después, el 24 de febrero, la agencia de Control de Inmigración y Aduanas (ICE) anunció un contrato de 220 millones de dólares para adquirir 17.800 Tasers de la compañía. En cuanto a Palantir, la firma del gurú tecnológico Peter Thiel, Trump comenzó a tener una posición en la firma el 6 de enero de 2026, acumulando un valor inicial de 260.000 dólares, que fue subiendo posteriormente. Pocas semanas después, en el mes de febrero el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) adjudicó a Palantir un contrato de valorado en aproximadamente 1.000 millones de dólares para proveer el soporte tecnológico y el software de los planes de control migratorio y la campaña de deportación masiva de la Casa Blanca. FarmacéuticaThermo FischerAunque estemos hablando de una inversión menor, de tan solo decenas de miles de dólares lo que impresiona en este caso es la coincidencia temporal. Donald Trump visitó en persona la empresa Thermo Fisher, punta de lanza del sector farmacéutico estadounidense, haciendo un elogio público de su modelo de negocio el pasado 11 de marzo (“es una compañía increíble”), pocas horas después de que emergiera su participación en la empresa. TecnológicasAppleEn este caso la asociación es menos evidente. Los datos dicen que Donald Trump invirtió hasta cinco millones de dólares en la firma de Cupertino el pasado mes de marzo. A primera vista no se puede decir que la Casa Blanca haya favorecido a la empresa de Tim Cook con su política de aranceles contra China, donde la empresa tiene una presencia industrial importante. Sin embargo, Tim Cook viajó con el presidente de Estados Unido en el avión presidencial a China. En el último mes, desde la entrada de Trump en el capital, las acciones han subido un 10%. Y pocos días desde la operación inversora, el magnate dijo de forma pública que “Apple es una gran compañia”. La familia EllisonOracle y ParamountLa actividad de Trump en la empresa Oracle resulta controvertida. El presidente compra acciones del grupo de su aliado y amigo Larry Ellison por valor de cientos de miles de dólares el 12 de enero, pocos días antes de que Oracle finalizara la compra de las actividades de TikTok en Estados Unidos, una decisión que estaba precisamente bajo la supervisión y la autorización del gobierno estadounidense. No solo eso. Pocos meses después, el respaldo a ratos explícito de la administración Trump acaba justamente con la conquista por parte de Paramount Skydance, de los Ellison, de Warner Bros. En La Vanguardia desde el 2000. Especializado en Economía internacional, ha cubierto como enviado el Foro Económico de Davos, la OMC o el BCE. Licenciado en Derecho en Roma, Master en Periodismo UB/, PDD del IESE. Premio AECOC.