Mientras la mayoría de sus competidores ha virado hacia la inteligencia artificial y los centros de datos, American Bitcoin ha redoblado la apuesta por las criptomonedas
La familia del presidente estadounidense Donald Trump —y el propio mandatario— tienen un pie metido en la política y otro en los negocios. Además de clubes de golf, hoteles o merchandasing, las actividades empresariales de los Trump también incluyen una fuerte apuesta por los activos digitales, que no siempre ha salido bien. La compañía minera de criptos American Bitcoin, respaldada por los hijos del presidente, Eric Trump y Donald Trump Jr., se deja el 90% de su valor de mercado desde los máximos que marcó el pasado septiembre, cuando salió a Bolsa. En cambio, sus competidores suben entre un 10% y un 40% en el año. ¿El motivo? Estas empresas han virado de la minería a la inteligencia artificial, mientras la empresa respaldada por los Trump va contracorriente y ha redoblado su apuesta por los activos digitales.
Esta minera con sede en Miami, de la que los hijos de Donald Trump poseen alrededor del 20%, anunció el pasado jueves unas pérdidas de 59 millones de dólares en el cuarto trimestre. Sus títulos retrocedieron un 3,8% ese día, pero están en caída libre desde su debut en Wall Street: el precio actual de un dólar por título dista mucho de los 14,25 dólares que llegó a marcar en su mejor momento.






