Entrevista Exclusivo suscriptores Claudia Vásquez advirtió que Colombia está rezagada en la conservación de ecosistemas de agua dulce y pidió una estrategia nacional alrededor del aguaClaudia Vásquez, directora de TNC Colombia, afirmó que el manejo del recurso hídrico debe convertirse en una prioridad nacional ante la creciente vulnerabilidad de cuencas, ríos y comunidades. Foto: The Nature ConservancyPERIODISTA DE MEDIOAMBIENTE Y SALUD10.06.2026 16:31 Actualizado: 10.06.2026 16:31
Uno de los desafíos ambientales y económicos más importantes que enfrentará el país en los próximos años será la protección de los ecosistemas de agua dulce. Así lo advirtió en entrevista con EL TIEMPO la directora de The Nature Conservancy (TNC) Colombia, Claudia Vásquez. A su juicio, el próximo Gobierno deberá realizar un esfuerzo mucho mayor para conservar ríos, humedales y sistemas hídricos, especialmente ante los efectos cada vez más evidentes de la variabilidad climática y la amenaza de fenómenos extremos como El Niño. LEA TAMBIÉN La directiva sostuvo que, aunque Colombia ha logrado avances significativos en la protección de ecosistemas terrestres y marinos, la situación es muy diferente cuando se trata de los ecosistemas dulceacuícolas, un rezago que podría aumentar la vulnerabilidad del país frente a sequías, incendios forestales y problemas de abastecimiento de agua.“Hay que hacer un esfuerzo mayor en cuanto a protección de ríos, humedales y sabanas inundables”, afirmó Vásquez durante una entrevista en la que analizó el estado actual de la conservación hídrica en Colombia y las prioridades que debería asumir la próxima administración nacional.Claudia Vásquez, directora para Colombia de The Nature Conservancy (TNC). Foto:The Nature ConservancySegún explicó, el país cuenta con un marco jurídico robusto para la conservación ambiental y ha avanzado en el cumplimiento de metas internacionales relacionadas con la protección de áreas terrestres y marinas. Sin embargo, señaló que los ecosistemas de agua dulce no han recibido el mismo nivel de atención. “En términos de ecosistemas dulceacuícolas sí estamos muy por debajo de lo que se esperaría”, aseguró.Para Vásquez, uno de los errores históricos ha sido analizar por separado los ecosistemas terrestres y los sistemas hídricos, cuando ambos están profundamente conectados. En ese sentido, insistió en que la conservación de bosques, páramos y otras áreas protegidas debe ir acompañada de una estrategia específica para proteger los ríos y los sistemas que garantizan el flujo y la calidad del agua. LEA TAMBIÉN La directora de TNC reconoció que Colombia dispone de numerosas figuras jurídicas de protección ambiental, pero advirtió que el principal problema radica en la implementación. “Tenemos un sistema jurídico bastante completo, pero el problema está en la implementación. Quién le hace seguimiento a la implementación es donde está la mayor dificultad”, explicó.Como ejemplo mencionó las sentencias judiciales que han reconocido derechos a algunos ríos del país. Aunque calificó estos fallos como avances importantes e incluso “increíbles”, señaló que el reto aparece cuando llega el momento de convertir esas decisiones en acciones concretas sobre el territorio.De acuerdo con Vásquez, uno de los vacíos más importantes es la falta de una visión integral sobre los diferentes tipos de ríos existentes en Colombia. Según estudios de TNC Colombia, solo en la Orinoquia se han identificado cerca de 350 tipos distintos de ríos, una diversidad que no está representada en los sistemas actuales de planificación y conservación. “La mayoría de instrumentos no están diseñados con lentes de ecosistemas acuáticos”, señaló.La directora de TNC Colombia sostuvo que casi la mitad de la economía depende del recurso hídrico. Foto:Juan Herrera P.La preocupación adquiere mayor relevancia en momentos en que los expertos advierten sobre la posible llegada de un fenómeno de El Niño de gran intensidad. Para Vásquez, el próximo Gobierno tendrá una ventana de tiempo muy corta para adoptar medidas preventivas.La directiva consideró que durante los primeros meses de la nueva administración debería construirse un plan de acción con metas e indicadores claros que permitan anticiparse a los impactos de la sequía y no limitarse a reaccionar cuando la emergencia ya esté instalada. “Lo importante es no esperar a que ocurra para tomar medidas”, afirmó.Entre las acciones prioritarias mencionó la necesidad de identificar cuáles son las cuencas más vulnerables del país y establecer mecanismos de priorización que tengan en cuenta tanto la importancia económica de esas fuentes hídricas como la dependencia de las comunidades que habitan en sus territorios.La preocupación no se limita al corto plazo. Para TNC, el verdadero desafío consiste en construir una estrategia de adaptación de largo aliento que permita enfrentar una realidad climática que ya está transformando los patrones hidrológicos del país.Para TNC, Colombia no puede seguir tratando cada fenómeno de El Niño o de La Niña como un evento aislado que se atiende mediante medidas de emergencia. Por el contrario, se requiere una transformación estructural en la manera de gestionar el agua. “El clima y nuestros sistemas hídricos han estado cambiando y el cambio climático nos dice que van a seguir cambiando”, señaló la experta. LEA TAMBIÉN En ese contexto, Vásquez defendió la necesidad de abandonar una visión fragmentada de la gestión hídrica. Actualmente, explicó, cada sector aborda el agua desde sus propias necesidades: la agricultura, la generación de energía, el abastecimiento urbano o la industria. Sin embargo, todos dependen del mismo recurso. Por esa razón, la directora de TNC planteó la necesidad de construir una auténtica política de Estado alrededor del agua.“El agua no puede seguir viéndose únicamente como un problema ambiental. Es un tema estructural con implicaciones financieras, sociales y de seguridad”, afirmó.La propuesta apunta a que ministerios como Hacienda, Agricultura, Minas y Energía, Transporte y Ambiente trabajen bajo una misma estrategia nacional que permita articular decisiones y reducir riesgos.La advertencia tiene también una dimensión económica. Vásquez recordó que cerca del 48 % del Producto Interno Bruto colombiano depende de actividades con una alta o moderada dependencia del agua.Colombia protege bosques y mares, pero sigue en deuda con sus ríos, alerta TNC. Foto:CARAdemás, mencionó que fenómenos anteriores de El Niño generaron pérdidas económicas significativas. Según los datos expuestos, el episodio de 2016 representó un impacto cercano al 0,8 % del PIB nacional únicamente para atender la emergencia. “Si hay un desabastecimiento de agua, la economía del país se frena”, resumió Vásquez.Desde esa perspectiva, la discusión deja de ser exclusivamente ambiental y pasa a convertirse en una cuestión de competitividad económica y estabilidad social. La directora de TNC advirtió que si el país no modifica su forma de gestionar el recurso hídrico seguirá enfrentando pérdidas recurrentes cada vez que ocurran eventos climáticos extremos. Por el contrario, una gestión adecuada del agua podría convertirse en una ventaja competitiva frente a otras economías de la región.“Colombia tiene el agua, tiene los ecosistemas, tiene el sistema normativo y tiene empresas que ya reconocen sus riesgos hídricos. Saber gestionar el agua puede ser una ventaja competitiva para el país”, señaló.Como parte de las posibles soluciones, Vásquez propuso fortalecer instancias ya existentes como el Consejo Nacional del Agua, creado hace más de una década con el propósito de articular sectores e instituciones alrededor de este recurso. LEA TAMBIÉN Asimismo, planteó impulsar inversiones en soluciones basadas en la naturaleza, incluyendo restauración de ecosistemas, recuperación de cuencas y protección de áreas estratégicas para la recarga de acuíferos.Para Vásquez, estas acciones no solo resultan más costo-efectivas que responder a emergencias una vez ocurren, sino que generan beneficios adicionales en materia de biodiversidad y mitigación del cambio climático.“El agua conecta a todo el mundo”, concluyó la directora de TNC. “Conecta al empresario con el campesino, a la política pública con la inversión en territorio y al sector financiero con las comunidades. Por eso todos tienen una responsabilidad y también un papel que cumplir”.EDWIN CAICEDOPeriodista de Medioambiente y Salud@CaicedoUcros Sigue toda la información de Vida en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.











