NoticiaEl sumo pontífice celebró en el monumento el oficio que se prolongó por una hora y media, acompañado por un coro de 500 adultos y 100 niños.El papa León XIV durante la ceremonia de bendición de la Sagrada Familia, en Barcelona. Foto: EFEPERIODISTA INTERNACIONAL10.06.2026 15:57 Actualizado: 10.06.2026 15:57

El Papa León XIV bendijo la Torre de Jesús de la Sagrada Familia de Barcelona, la iglesia más alta del mundo, en una espectacular celebración en la que destacó el templo como signo de unidad y concordia ante los reyes y el presidente del Gobierno de España.El pontífice defendió la paz y la acogida en la homilía que pronunció en la misa que celebró en la Basílica y previamente visitó Montserrat, la abadía entre las montañas símbolo de la región de Cataluña, donde se encuentra Barcelona.El sumo pontífice celebró en el monumento la misa que se prolongó por una hora y media, acompañado por un coro de 500 adultos y 100 niños, que entonaron cantos gregorianos y del repertorio litúrgico, pero también otros tradicionales catalanes. LEA TAMBIÉN Unas 9.000 personas participaron en la misa en el interior del edificio o en su explanada, pero fuera del amplio perímetro de seguridad que lo rodeaba, decenas de miles barceloneses y turistas siguieron la ceremonia en la pantalla gigante instalada frente a la Sagrada Familia.Durante la homilía que pronunció en la Basílica, donde el sol que se filtraba por los vitrales brillaba entre las columnas, León XIV afirmó que quienes creen en Jesús no pueden "promover la guerra", en una crítica velada al Gobierno del presidente estadounidense, Donald Trump.El papa León XIV durante la ceremonia de bendición de la Sagrada Familia, en Barcelona. Foto:EFELa Sagrada Familia, símbolo de unidad y concordiaEl Papa León XIV bendijo, esparciendo el agua bendita con el hisopo y usando el catalán y el castellano, la Torre de Jesús, la mayor de la Sagrada Familia y que con sus 172,5 metros de altura es el edificio religioso más alto de todo el mundo, uno de los momentos más esperados de la visita del pontífice a Cataluña.Ensalzó a la Basílica como "un signo de unidad y de concordia", durante la homilía que pronunció en el templo en una misa a la que asisten los reyes de España, Felipe y Letizia, o el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, entre otras autoridades."Es un templo que nos constituye en una familia amada por el Señor, alimentada por su propia vida en la Eucaristía. Así es como la Ciudad Condal y toda Cataluña se reúnen en este templo, signo también de unidad y de concordia", dijo el pontífice sobre la obra del arquitecto Antoni Gaudí.También proclamó que "no se puede creer en Jesús y promover la guerra y matar inocentes" o "abandonar a quien huye".Antes de la misa, Valentina, una niña invidente de 13 años, le explicó al Papa León XIV las características de la Torre de Jesús -que la hace la iglesia más alta del mundo- y de la cruz que la corona mientras palpaba con sus manos una maqueta de la construcción.La Sagrada Familia es uno de los monumentos más emblemáticos y visitados de Barcelona y de toda España. La ceremonia tuvo un final espectacular, con luces, coro y un grupo de drones que compuso sobre el cielo de Barcelona la imagen de Gaudí.La construcción sufrió numerosos altibajos desde que Gaudí asumió el proyecto en 1883. Consagrada y elevada al rango de Basílica por Benedicto XVI en 2010, la iglesia podría estar terminada dentro de unos diez años.La iglesia debía terminarse en 2026, coincidiendo con el centenario de la muerte del arquitecto, pero la pandemia obligó a abandonar este plan.Los planes dependen de que no haya nuevos contratiempos que afecten al flujo de visitantes, que pagan entrada, y de que se solucionen las diferencias para construir los polémicos accesos a la Fachada de la Gloria, la entrada principal que todavía queda por edificar.El proyecto que defienden los constructores implicaría derribar varios edificios de viviendas, pero los vecinos se oponen. LEA TAMBIÉN Acto en Montserrat, identidad catalanaPreviamente, León XIV voló en helicóptero hasta Montserrat, una abadía entre montañas símbolo de la identidad catalana, donde se venera a la Virgen de Montserrat, una talla románica del siglo XII de color negro Patrona de Cataluña, conocida popularmente como la Moreneta.Allí, el Papa se encomendó a la imagen, que "siempre" le acompaña, dijo, y pidió cultivar el amor en los debates políticos y en las redes sociales.El papa León XIV durante la ceremonia de bendición de la Sagrada Familia, en Barcelona. Foto:EFE"Estoy contento de poder venir a los pies de la Moreneta para encomendarle, lleno de confianza en su intercesión maternal, mi servicio petrino y la misión de la Iglesia en el mundo que clama pidiendo justicia y paz", enunció León XIV en catalán, en su discurso tras el rezo del rosario.Robert Prevost ya había acudido a esta simbólica montaña en 2013 y hoy regresó para saludar nuevamente a la Patrona de Cataluña, ya como Papa.Primer Papa que visita una cárcel españolaLeón XIV se convirtió en el primer Papa en visitar un centro penitenciario español al encontrarse con reclusos de la prisión Brians 1, la más grande de la región de Cataluña, a quienes llevó un mensaje de esperanza. LEA TAMBIÉN El papa León XIV durante la ceremonia de bendición de la Sagrada Familia, en Barcelona. Foto:EFE"Aunque el agobio y la tristeza marquen algunos momentos de su camino, recordad que los errores de la vida no determinan la identidad de una persona", les dijo el Papa en su discurso ante cerca de 80 reclusos y reclusas de los centros de Brians 1, Brians 2 y Wad Ras.En la sala de actos de Brians 1, el pontífice escuchó los testimonios de Montse y Josefina, dos reclusas que relataron cómo recuperaron la fe en la cárcel.Tras escuchar sus testimonios, León XIV abrazó a las dos reclusas y destacó que la mirada de Dios "es una verdad consoladora que nos acompaña en todo momento y que nos recuerda cómo su amor misericordioso está siempre por encima de cuánto bien o mal hayamos hecho".Las preguntas de un niño peruano al PapaLeón XIV se 'confesó' con un niño peruano, Renzo, quien le hizo un verdadero interrogatorio con preguntas personales que no dudó en contestar, hasta para hablar de fútbol en vísperas del Mundial: "El fútbol nos recuerda algo que no debemos olvidar: la vida no es una carrera para lucirse en solitario, sino un camino que aprendemos a recorrer juntos", afirmó el Papa.El papa León XIV saluda a los fieles desde el papamóvil durante su recorrido por Madrid Foto:EFEEl pontífice estadounidense también contó, en su encuentro en la Iglesia de San Agustín del barrio barcelonés de El Raval, que habitualmente juega al tenis y que de joven jugó al fútbol americano, "un poco más violento".Durante su tiempo en Trujillo, en Perú, jugó al fútbol con los seminaristas: "De defensa, si lo quieren saber, no era un gran goleador", detalló entre risas. LEA TAMBIÉN Luego, Renzo le leyó su carta: "¿Te gusta el fútbol? ¿Has querido ser Papa? ¿Por qué el Papa trabaja tanto?", preguntaba en el escrito, tras lo que Robert Prevost le confesó su pasión por el tenis y cómo durante sus años de obispo en Perú le gustaba seguir a los equipos de fútbol locales.*Con AFP y EFE Sigue toda la información de Internacional en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.