Ilhabela, en la costa norte de São Paulo, recibirá una planta desalinizadora para mejorar el suministro de agua potable en el municipio. El anuncio fue realizado este martes (9) por Sabesp, que invertirá R$ 56,4 millones (US$ 11 millones) en el proyecto. La previsión de entrega completa de la obra es de tres años y será la tercera planta de este tipo en el país.La compañía utilizará tecnología de ósmosis inversa para tratar el agua salobre captada en el Ribeirão Água Branca, en un punto cercano a la desembocadura del río en el mar. La planta comenzará con una producción de 20 litros de agua por segundo —un aumento del 20% en la oferta— y podrá llegar a 40 litros por segundo cuando funcione a plena capacidad.

La obra beneficiará barrios como Piuva, Barra Velha, Ponta das Canas y Green Park. Actualmente, solo el 69,96% de la población de la isla tiene acceso a servicios de abastecimiento, frente a una media estatal del 96,6%. En temporada alta, la población de 35.000 habitantes puede triplicarse, agravando la falta de suministro.

Las otras dos plantas desalinizadoras de Brasil están en Fernando de Noronha (PE), con capacidad de 20 litros por segundo tras una modernización en 2021, y en Ceará, donde Cagece construye el mayor proyecto desalinizador de América Latina, con capacidad para 1.000 litros por segundo.