Varias personas permanecen de pie sobre los escombros de un edificio dañado que, según los residentes locales, resultó dañado por un bombardeo transfronterizo de Afganistán, en Chaman, provincia de Baluchistán, Pakistán, el 28 de abril de 2026
REUTERS/Abdul Khaliq AchakzaiIslamabad lanzó nuevos ataques aéreos sobre territorio afgano en la madrugada del miércoles, en la escalada más grave desde que ambos países acordaron en abril no intensificar su conflicto. El gobierno talibán confirmó que los bombardeos impactaron en las provincias orientales de Khost, Kunar y Paktika, y causaron la muerte de 13 personas, entre ellas 11 niños, una mujer y un anciano, con 14 heridos adicionales. Pakistán admitió los ataques, aunque aseguró que sus fuerzas apuntaron a infraestructuras terroristas y que los muertos eran 26 militantes.La cifra de víctimas ilustra una constante siniestra del conflicto: ambas partes presentan recuentos radicalmente distintos. Kabul documenta civiles; Islamabad contabiliza combatientes. La realidad suele quedar sepultada entre versiones oficiales de dos gobiernos en guerra abierta a lo largo de los 2.600 kilómetros de frontera compartida.PUBLICIDADEn Khost, cientos de personas asistieron a los funerales de nueve víctimas, según AP. Siete eran niños de entre 3 y 15 años; los otros dos, una mujer y un hombre. Todos pertenecían a la misma familia y murieron cuando su vivienda se derrumbó por el impacto del bombardeo. “En la familia de mi tío solo sobrevivieron dos de sus hijas. El resto fue martirizado”, declaró un familiar identificado como Talib Gul. Un segundo ataque destruyó otra casa de la misma familia y mató al ganado, pilar de la economía rural.Foto archivo. Soldados Pakistan













