La ley que impulsó el ex diputado José Luis Espert, que el gobierno de Javier Milei celebró como uno de sus mayores logros y que Manuel Adorni describió como una norma que “quedará en la historia grande de nuestro país” tiene un rasgo llamativo: quienes más la elogiaron fueron también los primeros en usarla. Los registros de la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) revelan que un nutrido grupo de funcionarios, asesores y allegados al Gobierno pidió adherirse al régimen simplificado de Ganancias establecido por la Ley de Inocencia Fiscal (27.799) en los últimos meses.

Santiago Oría, el documentalista de Milei y parte de su círculo más cercano, pidió adherirse el 6 de abril. Le siguió el 21 de abril Antonio Aracre, economista cercano a Milei y conductor en la TV Pública. Ambos lo hicieron semanas antes de que el tema se volviera público.

El 7 de mayo fue el turno del ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, uno de los arquitectos del modelo económico libertario. Su constancia de ARCA muestra que su actividad principal registrada es servicios inmobiliarios con bienes urbanos propios, incorporada recién en julio de 2024, el mismo mes en que sumó asesoramiento y gestión empresarial. Dos actividades nuevas, un régimen simplificado pocos meses después.