El primer ministro británico, Keir Starmer, ha condenado los disturbios racistas de las últimas horas en Belfast, Irlanda del Norte, tras el ataque de un ciudadano sudanés contra un británico, y ha acusado al multimillonario estadounidense Elon Musk de instigar a la violencia a través de varios mensajes en la red social X, de la que es propietario.Publicidad"Las escenas en Belfast anoche fueron impactantes y completamente inaceptables. No hay justificación para la violencia y el desorden que vimos amenazando a nuestras comunidades, ni para aquellos que lo alentaron, en línea o en cualquier otro lugar", ha comenzado Starmer su mensaje en redes sociales, informa Europa Press.Antes de que comenzaran los ataques a migrantes, Musk había alentado a los seguidores de su perfil en X publicando el texto "¡Solo protestando repetida y ruidosamente habrá algún cambio!", al tiempo que difundía una lista de ubicaciones para manifestarse creada por el activista de extrema derecha Tommy Robinson.El líder británico ha destacado que las personas fueron atacadas por su origen racial: "No lo toleraré. Los responsables sentirán todo el peso de la ley", ha dicho, al mismo tiempo que ha pedido "calma" a la ciudadanía y dejar actuar a las fuerzas de seguridad. PublicidadEl primer ministro ha agradecido a la Policía de Irlanda del Norte y a los servicios de emergencia "su valentía al mantener a las personas a salvo", además de con las autoridades locales, entre ellas la ministra principal del territorio, Michelle O'Neill, para abordar la situación. Si bien en su mensaje Starmer hace alusión a aquellos que fomentan este tipo de actos a través de Internet sin mencionar directamente a Musk, algunos miembros del Gobierno británico han afeado los mensajes de apoyo a los disturbios de quien fue hasta hace un año consejero especial del presidente de Estados Unidos, Donald Trump. "Está causando daño""Es espantoso. Cualquiera que intente aprovecharse de una situación como esta para impulsar su propia agenda política está muy equivocado y está causando daño", ha declarado este miércoles la presidenta del Partido Laborista, Anna Turley, a la emisora británica LBC. PublicidadMusk ha estado compartiendo en sus redes sociales imágenes del ataque y mensajes de cuentas antiinmigración, además de una publicación del activista de ultraderecha Tommy Robinson, en la que enumeraba decenas de lugares para protestar este martes. "Anoche vimos a niños y familias huyendo de sus hogares en las calles de Belfast (...) No queremos ver este tipo de disturbios, daños, vandalismo y violencia en nuestras calles, y cualquiera que intente incitarlos debe ser condenado", ha dicho Robinson, que en Times Radio ha declarado que Musk "tiene la responsabilidad" de llamar la calma y no incitar al odio. Amenaza de muerteEl ciudadano sudanés Hadi Alodid, de 30 años, fue detenido el martes acusado de lanzar amenazas de muerte e intentar asesinar a Stephen Ogilvie, un trabajador del NHS, el servicio de salud público británico que ha perdido un ojo y ha sufrido varias cuchilladas en el cuello. El acusado ha comparecido este mismo miércoles ante un tribunal, sin responder a los cargos y se encuentra en la cárcel en prisión preventiva.Tras las primeras horas de disturbios, Belfast presentaba un paisaje desolador: coches, autobuses y viviendas de extranjeros, con familias enteras expulsadas de sus hogares, fueron incendiadas por la noche pese a que los principales partidos de la región, en un gesto inusual de unidad entre nacionalistas y unionistas, habían pedido calma en un comunicado conjunto, informa EFE.Al poco, las redes sociales ya mostraban imágenes y vídeos demasiado gráficos del incidente, con el agresor sobre el agredido tratando, al parecer, de decapitarlo. "Todo el Reino Unido se echa a las calles esta tarde a las siete de la tarde (las seis en horario GMT) después de un nuevo ataque de los invasores contra nuestro pueblo", escribió el martes en su cuenta de X el activista de extrema derecha Tommy Robinson.Su publicación, retuiteada por Musk, incluía dos pósteres con una larga lista de localidades de Inglaterra, Escocia, Gales e Irlanda del Norte donde debían convocarse manifestaciones. Entre otras, además de Belfast o Derry, figuraba también Ballymena, al norte del Ulster, escenario el pasado año de violentas protestas relacionadas con una presunta agresión sexual y que derivaron en ataques contra viviendas, negocios y personas de comunidades migrantes y minorías étnicas.PublicidadUn auge reciente de protestasEstos incidentes, protagonizados habitualmente por grupos de individuos encapuchados, ya no son hechos aislados en el Reino Unido. A principios de este mes, cientos de personas se congregaron ante la comisaría central de Southampton, en el sur de Inglaterra, para protestar por la respuesta policial al asesinato de Henry Nowak, un estudiante británico-polaco apuñalado por un joven de religión sij el pasado diciembre. Hasta once policías resultaron heridos en esos altercados, en los que participaron con arengas a la multitud tanto Robinson como otro conocido extremista, Laurence Fox."Lo que me angustia y me preocupa es que hay personas que, hasta ayer, habrían tenido dificultades para encontrar Belfast en un mapa, y que ahora están en Internet compartiendo mensajes de incitación y aliento a la violencia, utilizando el miedo genuino que la gente siente por lo ocurrido para intentar convertir esto en algún tipo de cuestión antiinmigración o en una protesta racista", declaró hoy la ministra norirlandesa de Justicia, Naomi Long.La líder del multiconfesional Partido Alianza aseguró que tanto el supuesto agresor de Ogilvie como los violentos pagarán en los tribunales con penas de cárcel, en previsión de que se repitan las protestas durante las próximas noches.PublicidadHadi Alodid compareció este miércoles por videoconferencia ante un tribunal de Belfast acusado de intento de asesinato, amenazas de muerte y posesión de un arma blanca con intenciones homicidas. El juez Steven Keown le denegó la libertad bajo fianza al alegar que los riesgos eran "demasiado grandes" y aceptar la posición de la Policía norirlandesa (PSNI) que advirtió de que su puesta en libertad provisional podría desencadenar más disturbios ante el clima de tensión racial en la región.La PSNI informó este miércoles de que ha detenido a un hombre de 39 años por su relación con la violencia contra los migrantes y ha anunciado que prevé más detenciones.